Brandon García: baterista poliédrico por excelencia de Tijuana

  • 05 Oct, 2020
  • Música

Brandon, de tan solo 22 años, ha colaborado con diversos músicos emergentes en la escena musical actual de Tijuana. Se dedica de tiempo completo a la música, y a su corta edad son cada vez más los artistas que requieren de su colaboración.

A pesar del desbarajuste en el que vivimos actualmente, se pueden llegar a concluir propuestas de proyectos que ya se venían gestando. Su ejemplo nos motiva a seguir brillando a pesar del caos, y sobre todo a seguir aprendiendo a trabajar y hacer lo mejor durante la contingencia.

Brandon García es fundador de Meteoro Studios. Tiene más de 15 años de experiencia y actualmente se dedica a producir a varios artistas locales. Algunos de los proyectos con los que está trabajando actualmente son Jonathan Sánchez, Jardín, Dinorah, Ignacio Val, entre otros.

Los proyectos con los que anteriormente ha colaborado son Adriana Ríos, Mafer González, Frida Pina, Efecto Iguana, Glass Mind, Edena, Litorales, Pepe Muciño, entre otros.

¿Cómo iniciaste tu proyecto cómo baterista?

Todo empezó cuando tenía alrededor de 8 o 9 años, mi hermano mayor solía tocar la batería, él tenía su banda; yo lo veía tocar aquí en la casa y ensayar. Me emocionaba porque me llamaba la atención la batería. Cuando terminaban el ensayo o se iban a comer o cuando tenía oportunidad, me sentaba en la batería y me ponía a tocar, a imitarlo. Fue hasta que en un momento mi hermano se dio cuenta que tenía un poco de noción y me enseñó un par de ritmos y de ahí para adelante. Realmente él fue el que me inspiró a tocar la batería.

¿En qué momento decidiste hacer de la música tu modus vivendi, es decir, dedicarte a ello profesionalmente?

Fue hace cuatro años, en el 2017, yo me encontraba trabajando en Estados Unidos como soldador. Me iba muy bien, estaba contento, pero a la par estaba tocando con varios proyectos de aquí de Tijuana. Todavía no de manera profesional, o más bien no de tiempo completo, pero no lo suficiente para poder vivir de eso.

Realmente no estaba en mis planes dedicarme profesionalmente a la música cómo trabajo, estaba en mis sueños que mis proyectos funcionaran, se hicieran famosos, viajar por el mundo.

En el 2017 sale la oportunidad de tocar con un artista firmado por una disquera de Los Ángeles, ya un artista un poco más posicionado, con el que iba a tener la oportunidad de viajar por todo Estados Unidos y México. Eso representaba viajar a lugares más lejos, tocar en escenarios más grandes, presentarme ante más gente. Entonces tomé la oportunidad, audicioné y quedé en el proyecto con Jonathan Sanchez.

Actualmente soy director musical del proyecto y pues realmente soy la mano derecha de Jonathan. Al entrar al proyecto tuve que decidir entre seguir en ese proyecto porque yo sabía que iba a exigir tiempo, yo tenía que decidir entre mi trabajo de soldador o meterme de lleno a la música porque el proyecto de Jonathan.

Tuve que tomar la decisión, fue difícil, pero decidí dejar mi trabajo y aventarme y dedicarme a la música. Fue ahí el cambio.

¿Consideras que la contingencia te ha ayudado a estimular el trabajo, es decir, este tiempo se ha presentado cómo oportunidad para crear más y colaborar con varios artistas?

Definitivamente sí me ayudó bastante, muchísimo. Yo creo que soy de las personas de las que el Covid-19 no lo vio como algo negativo en su vida, sino como algo que me trajo cosas muy, muy suaves y que me dejó mucho aprendizaje.

En un principio sí me afectó mucho, porque en aquel entonces yo no contaba con un estudio de grabación y mis ganancias eran casi el 100 por ciento de presentarme en vivo, con bandas. Entonces llegó el Covid-19 y ya no podía uno presentarse en vivo, pues sí me afectó bastante.

Después empezó a salir mucho trabajo, sobre todo con grabaciones remoto. También empecé a ofrecer mis servicios como baterista de sesión a distancia, no importaba que fuera aquí mismo en Tijuana, Ciudad de México, Colombia, Ecuador o cualquier parte del mundo.

Contando desde marzo para acá, he grabado muchas canciones como nunca en la vida había grabado, tanto material cómo lo es ahorita. Creo que cuando pasan este tipo de cosas, pues son obstáculos y uno tiene que encontrar la manera de solucionarlos, salir adelante y también creo yo que pone a prueba a uno cómo en el lado creativo de ver cómo te la puedes ingeniar para que no te afecte.

No había tanto esta costumbre de hacer colaboraciones a distancia, entonces si por ese lado me beneficio mucho. Aparte de que disfruté hacer colaboraciones con amigos músicos, es suave poder compartir con músicos con los que compartí, son músicos increíbles con los que admiro mucho, músicos con los que no había tocado.

¿Qué aprendizaje te llevas o sientes al momento de trabajar con diversos géneros musicales?

Considero que es lo mejor que puedo hacer para crecer como músico y diversificarme, para ser un músico versátil. Cada músico tiene objetivos diferentes; hay músicos que prefieren un género o en ciertos sonidos y están bien. En mi caso opté por ser versátil.

A lo mejor no soy experto en un género, pero lo que me ha ayudado es que por el hecho de ser versátil para gente que quiere contratarme, ya sea para trabajar en estudio o para tocar en vivo.

Eso me ha ayudado mucho a tener más trabajo, porque puedo tocar con mucha gente y muchos géneros musicales. Eso hace que el flujo de trabajo sea más grande. Como músico enriquece mi estilo y mi forma de tocar, abre mi panorama porque además de tocar géneros diferentes, puedo tocar con mucha gente diferente.

Creo que el convivir con tanta gente también, a mí me beneficia mucho, tanto profesionalmente cómo músico y a nivel personal, porque yo siempre trato de absorber lo más que pueda. Obviamente lo bueno, intentando absorber lo bueno.

Viéndolo por otro lado, está muy suave porque me permite tocar mucha música distinta. Eso a mí me gusta mucho, porque yo siempre digo que me gusta tanto la música y tanta música que, si solamente tocara con un proyecto, yo creo que me volvería loco, no pudiera, es tanta mi pasión por la música y me encanta tocar.

El arte de manifestarse

Anterior

El arte de manifestarse

‘Transitar’, la mirada femenina de la migración

Siguiente

‘Transitar’, la mirada femenina de la migración