La ‘Anémona’ de Mario de la Cruz Arreola

Fernanda Murillo
Posted on septiembre 24, 2020, 10:47 am
6 mins

El título de la obra de Arreola no podría ser más preciso, como una analogía de lo que la novela es en sí; una construcción literaria, entretejida en varios planos y con diferentes voces narrativas e incluso con hechos ficticios.

Hace uso de recursos literarios empleados de tan buena forma que logra mantener el interés del lector y disfrutar página tras página. Incluso visualmente, emplear diferente tipografía en cada voz narrativa, hace de la obra algo aún más agradable.

“Ahora que había descubierto en mi mente mi máxima libertad, se vuelve en mi contra y se disuelve. Tengo miedo de arrancar la máscara y descubrir que no hay rostro; prefiero imaginar un rostro, una mirada real detrás de las apariencias y no sólo el vacío de un espejo que me mira.”

A través de la lectura, vamos conociendo la vida de Omar y por medio de él conocemos la vida de Isabel, de Gustavo, de Lucio, Ana, Adela, Mary y muchas otras personas. Muestra una amplia vista panorámica de lo que es un círculo social, cómo la vida de todos estos personajes influye en la de Omar y el propio Omar influye en la de ellos.

Cada historia, que ahí se cuenta, es un tentáculo de la anémona y justo en el centro de todo está Omar. Es también un ejemplo perfecto del desorden mental en el que se encuentra el protagonista, a quien podemos conocer a través de todos los personajes.

Uno de los mejores aciertos es la ruptura que ocurre dentro del texto, cuando la narración deja de ser narración y se convierte en un diálogo con un lector literario que a la vez es un guiño que hace pensar que se dirige a nosotros, donde se percibe al escritor como Omar en un principio, pero que conforme se avanza en la lectura, parece confundirse a nuestro protagonista con Mario.

A través de la novela se da a conocer la existencia de una segunda novela, cuyo nombre es Anémona, dando así el aspecto de un juego de espejos infinito en el que nos vemos atrapados desde el principio hasta la última palabra. Una excelente metaficción.

La novela transcurre en Ensenada, lugar que es descrito de excelente forma. Sin caer en detalles innecesarios nos da un contexto real de la vida social y cultural de la ciudad. Además de reconstruir las calles a lo largo de la historia, a tal punto que el lector es capaz de caminar dentro de estas, formar parte de la anémona y ser partícipe de toda la historia.

Sin embargo, es el final donde decae la novela, con páginas obsoletas. Las cuales no aportan ni restan nada a la historia. Dejan así un final abierto a la imaginación del lector sobre el futuro de Omar. Siendo este el error más notable, al cual se le resta importancia durante la lectura, pues los enredos mentales y la descripción de todas las cuestiones existencialistas que se presentan en Omar, crea una imagen mental de espejo donde el único reflejo con el que se puede encontrar es con el mismo lector, quien crea una relación de identidad con el personaje central.

La novela, en general, es un gran acierto de Arreola. Desde su variedad lingüística, que no cae en lo cotidiano, pero sin llegar a ser de alta complejidad. Permite un goce de la lectura donde el lector se apropia de la historia, la vuelve su propia historia, permitiendo esto mismo la imaginación de todos los escenarios que se nos presentan, además de intuir el final de Omar, a pesar de que éste no está escrito.

No es necesaria una invitación a la imaginación, pues viene de forma automática, ya que a lo largo de la novela las imágenes literarias que se nos presentan son comunes. Ésta no es la vida de una persona especial o grandiosa, es la vida de una persona cualquiera con problemas cualesquiera en una ciudad cualquiera. Es esto lo que hace de Anémona una novela tan buena con la cual identificarse.

Arreola hizo de su obra una anémona en sí, no solo por hablar de la estructura de la novela, sino por el uso de los recursos literarios, el lenguaje, la construcción de los personajes y la increíble y detallada descripción. Todo ello en conjunto, dan como resultado la excelente novela de Mario.

Comentarios
Fernanda Murillo
Tengo 22 años y nací en el Estado de México; vivo en Tijuana desde los 3 años y actualmente estoy cursando el 8° semestre de Lengua y Literatura de Hispanoamérica en la UABC. Soy una persona que con gusto se adentra en temas conflictivos; me apasionan los movimientos sociales, la parte oscura de la humanidad de la que socialmente renegamos, además de la investigación de dichos temas y el periodismo.

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