Jarmusch y el placer incómodo: Coffe and cigarettes

Braulio Preciado López
Posted on septiembre 26, 2020, 8:28 am
7 mins

La mayoría de las tramas de las películas de Jim Jarmusch están basadas en premisas complejas e interesantes pero desarrolladas de la manera menos dramática posible. Me parece que Coffee & Cigarretes es la menos convencional de todas, comparando con las demás películas hollywoodenses y a la vez con el resto de la filmografía de Jarmusch.

Nunca he sido una persona de tomar café. No puedo soportar el efecto que en mi cuerpo genera. Demasiado nerviosismo en mí, demasiados temblores. No puedo tener paz después de haber tomado media taza.

Sin embargo, cuando camino por la calle y paso delante de los cafés (de hecho, alguna vez trabajé en uno) y veo a las personas tomando una taza, fumando cigarros, leyendo el periódico, charlando entre sí, mirando al vacío hundidos en sus lagunas mentales; puedo percibir cierta tranquilidad.

Disfruto de ese ritual que tanta gente adora… pero desde lejitos. Me siento atraído por los que los consumen, me pregunto qué estarán pensando, sobre qué hablarán, si su mente se encontrará en paz o estarán teniendo los pensamientos a mil por hora, como si de un tren se tratara, o un avión (y no creo que todo sea por culpa del café).

Además, soy una persona que sufre de ansiedad social, eso hace que le huya con fervor a las situaciones incómodas, a esas en las que no se sabe qué decir e igual en las que se tiene mucho que decir.

Soy una persona que se fija demasiado en los detalles cuando conversa con otra persona, buscando obsesivamente alguna señal de que la otra parte se la esté pasando bien mientras platica conmigo. Una señal de incomodidad o hartazgo, mi mente se vuelve loca. La mayoría de las veces no las hay, ella las inventa.

Algo que me genera mucha paz y tranquilidad, son las películas de Jim Jarmusch, director norteamericano nacido en el año de 1953, considerado como uno de los forjadores del cine independiente en la década de los años ochenta y noventa. Uno de mis directores favoritos, sin duda.

Precisamente por esa simplicidad tan profunda que emplea en la mayoría de sus obras, un ritmo lento pero contemplativo que puede llegar al hartazgo. Diálogos pausados, planos estáticos y tomas largas en situaciones cotidianas y silenciosas.

Sus películas me hicieron aceptar los aspectos aburridos de mi vida y ver la belleza en ellos. Broken Flowers (2005) y Paterson (2016) son las obras que más me transmitieron este mensaje. Personas sencillas que solo buscan un poco de significado en sus vidas, ya sea en encontrar a su hijo y mujer que alguna vez amaron tanto mientras revisitan los restos de su pasado, o, ya sea mientras cumplen con sus rutinas diarias y viven la poesía a través de ella.

Considero a Coffee & Cigarettes como una película especial de Jarmusch, la cual dirigió en el 2003. En ella participan grandes figuras de la música como Iggy Pop y Tom Waits; grandes actores como Robert Benigni y Bill Murray.

La mayoría de las tramas de las películas de Jim Jarmusch están basadas en premisas complejas e interesantes pero desarrolladas de la manera menos dramática posible. Me parece que Coffee & Cigarretes es la menos convencional de todas, comparando con las demás películas hollywoodenses y a la vez con el resto de la filmografía de Jarmusch.

Lo único que le importa al director es presentarnos diferentes encuentros entre dos o más personas. En éstos se consume, obviamente, café y cigarrillos. A veces se habla de temas profundos, en otras solo se mantienen conversaciones superficiales o simplemente encuentros incómodos con silencios más incómodos o personas hablando de manera apasionada.

Conversaciones son conversaciones, aunque sean malas o buenas. Así es la cosa. No puedes escapar a la gente ojete, a esos “ya no sé qué decir” a esa ansiedad de estar con una persona que no se interesa en lo que estás diciendo, así como no puedes ignorar que te valen los problemas de la otra persona. No todos los encuentros en tu vida se sentirán cool, and that’s okay.

Lo único que te queda es aceptarlo, estirar el brazo, tomar esa taza por la oreja, darle un sorbo a tu bebida, fingir que te gusta y decir: “ya sé, wey, a mí también me pasa”. O tienes otra opción, dale una última chupada a tu cigarro, aplástalo contra el cenicero y asiente con la cabeza.

En esta película solo eres un simple espectador, tú también estás fumando cigarros y bebes café. Te sientes atrapado por los silencios, por la luz, el ambiente, por las conversaciones. Te sientes atraído por esa simpleza, estás viendo la vida real y solo sientes un calor, cierta paz y tranquilidad.

No es una película sorprendente, original, apantallante, extraordinaria, pero estás viendo la vida real, no puedes negar que eso te pasa a ti, nos pasa a todos. Jarmusch encuentra la manera de ponernos estas situaciones sobre la mesa (una para beber café, lol) pueden parecer lejanas a nuestra realidad, poco bellas…pero ¿por qué negar que lo que nos pasa en nuestro día a día es bello?

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Braulio Preciado López
Soy originario de Tijuana y actualmente curso el último semestre en la licenciatura en Lengua y Literatura Hispanoamericana en la UABC. Mi mayor interés es la fotografía en todas sus expresiones y cómo ésta nos puede ayudar a descubrir el mundo que nos rodea. También tengo interés por la escritura, la crítica, el cine y la filosofía. Uno de mis hobbies favoritos es crear playlists.

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