Federico Fellini y Alejandro Jodorowsky a través del circo; aproximaciones y semejanzas

Erizo Media
Posted on julio 06, 2020, 6:28 pm
11 mins

Ambos a lo largo del tiempo se han definido como mentirosos, pero no mentirosos ad voleam, sino mentirosos ad fantasea. Y reconocen que esto tiene mucho que ver por el impacto que suscita en ellos la aparición en su niñez de la figura del payaso y el circo.

Por Cutberto Enríquez Pineda

 

Dentro de las grandes sagas mitológicas, existen diversos personajes y sujetos que son esenciales para comprender no solo el relato mismo, sino la construcción, cosmovisión y sobretodo cultura y sociedad que integran haciendo simbiosis con el grupo étnico del cual procede el relato.

Vladímir Propp propone una forma de análisis en base a unas series de protagonista, antagonista, adyuvantes y coadyuvantes que forman y dan pie al relato mágico. Mientras que Mircea Eliade se aventura más y nos acerca a personajes y arquetipos universales.

Sin embargo, aunque ambos profesores nos permiten avanzar y comprender mejor la cosmovisión del género humano a través de su muy profundo análisis del mito y el relato. Ambos han dejado de lado un personaje importantísimo para todas las sagas del mundo. El timador, el ladrón sagrado o mejor conocido como el señor del caos.

Y el agudo lector se preguntara, ¿qué tiene que ver esto con Fellini y Jodorowsky? Mucho, es mi respuesta, puesto que considero que ambos han cumplido con la función hoy día, de él timador sagrado. Aquel que mediante sus actos y relatos (siempre condimentados con mentirás y sombras) nos abren la puerta a nuevas percepciones y sobretodo nuevos límites en nuestro diario acontecer.

Federico Fellini

– É arrivato Zampano!

-Saber, osar, querer, callar…

Porque ante todo esto, ¿quiénes son Federico Fellini y Alejandro Jodorowsky? ¿Y cuál es la relación que guardan entre ambos y sus obras?

A priori, podría parecer fácil responder esta pregunta. Sin embargo si somos honestos, nos encontramos en un gran dilema. Citando textualmente a Fellini “en mi trabajo todo y nada es autobiográfico[1]” y parafraseando al Jodo “mis biografías (el niño del jueves negro, el maestro y las magas, la danza de la realidad, donde mejor canta un pájaro) son un ejercicio de autobiografía imaginaria, aunque no en el sentido de ficticia, pues todos los personajes, lugares y acontecimientos son verdaderos, sino en el hecho que la historia profunda de mi vida es un esfuerzo constante para expandir la imaginación y ampliar sus límites, para aprehenderla en su potencial terapéutico y transformador[2]

Resumiendo podríamos decir que Fellini llega a este mundo en Rimini Italia, un 20 de Enero de 1920 …entre sus múltiples facetas destacan el guionismo para cine y comic, el dibujo de comics, historietas y novelas gráficas, actor, argumentista, ganador de 4 oscares y diversas autobiografías, artículos y películas. Pero en realidad el nace al mundo cuando conoce al circo y los payasos (sobretodo Pierino) que se colocaban junto a la prisión de Rímini, así como comienza a fantasear el unirse al mismo.

Por su parte, Alejando Jodorowsky Prullansky llega a este mundo en Tocopilla, Chile, un 7 de febrero de 1929 y si resumir la obra de Fellini es difícil, aún más la del Jodo. Psicomago, sanador del mundo, tarotista, escritor, dramaturgo, diseñador de modas, actor, poeta, director teatral y de cine, compositor de bandas sonoras, escultor y escenógrafo en cine, guionista de cómics, dibujante, mimo, psicoterapeuta, cofundador del movimiento pánico y autor de controvertidos largometrajes como la Montaña Sagrada o Santa Sangre.

Alejandro Jodorowsky

Sin embargo, como comente en el caso de Fellini, llega a este mundo, el día que llegaron los payasos y el circo a Tocopiya.

Y es aquí donde encontramos la primera concordancia en la vida y obra de Fellini y Jodorowsky. Su gusto y fascinación por el circo. Ambos a lo largo del tiempo se han definido como mentirosos pero no mentirosos ad voleam, sino mentirosos ad fantasea. Y reconocen que esto tiene mucho que ver por el impacto que suscita en ellos la aparición en su niñez de la figura del payaso y el circo.

¿Por qué? porque para ambos la imaginación era más valiosa que lo concreto y solido de la ciencia y la realidad misma presentaba una capa de irrealidad mucho más grande que la que cualquiera de los dos pudiera haber soñado (vamos, no por nada Jodorowsky vivió en México más de 20 años y se rumora actualmente que ha regresado aquí. Incluso tal vez si Fellini no le molestar tanto viajar viera estado más tiempo en México).

El circo es un mundo aparte, es una sátira de la realidad, pero a su vez es un reflejo de la misma. Es un espejo bizarro que permite no solo momentáneamente desentronizarse de él, sino a su vez una vez que regresamos al mundo nos permite entenderlo mejor.

Y del circo, generalmente los reyes son los magos y los payasos. Desde tiempos inmemoriales la risa (a través de sus emisarios los bufones o seres del caos) ha sido un ejercicio privilegiado. Los payasos son esas criaturas fantásticas que expresan el aspecto irracional del hombre. Forman parte del instinto primario y siempre han estado en la parte rebelde y contestaría[3].

La Strada- Fellini

Ante los poderosos, los payasos, actores, enanos y  cirqueros han tenido el enorme privilegio de poder mediante sus sátiras y actos mostrar los defectos de los gobernantes o sus acciones y permitir a los poderosos reflexionar de sus acciones sin el riesgo de perder la vida.

Partiendo de I Vitelloni, aparece Alberto como payaso trágico. Un personaje al más puro espíritu Pierrot, es la única persona triste del carnaval. Posteriormente tenemos la actualización de la comedia del arte con La Strada. Donde Gelsomina y Zampano, una pareja de lo más extraña y disfuncional de artistas viajantes encuentran no en el amor ni en el horror su éxito, sino en la risa y el circo su acercamiento y nacimiento de redención.

Sin embargo Fellimi es honesto puesto que a diferencia de otros melodramas más lacrimógenos. Con Zampano no tenemos a un arlequín redimido por Colombina, sino más bien el claro mensaje  de que puedes amar a alguien, hasta la locura si quieres.

Pero no implica que la persona que lo recibe cambiara por dicho amor. Así como lamentablemente para Zampano descubre que tristemente nos damos cuenta de lo valioso que tenemos cuando no solo ya lo hemos perdido, sino incluso nosotros mismos lo hemos destruido.

Santa Sangre – Jodorowsky

Similar pasa con la historia de arrabal de Jodorowsky, Fando y Liz (que incluso yo encontraría un cierto parecido entre Diana Mariscal y Giuglietta Massina. Sobre todo en la escena inicial de Liz en la cama y Gelsomina o en Le note di Cabiria) donde a diferencia de sus otras producciones. Ambos personajes se lastiman una y otra vez sin ánimo de redimirse o curarse, teniendo un final muy trágico.

Santa Sangre, con el circo, la muerte de un elefante, Aladino el amigo de Fénix y Alma (que vuelve a guiñar un poco a Gelsomina). Tusk con la vida del elefante llevada a la deidificacion. El Topo con el topo redimido y mujercita actuando como artistas ambulantes por parte de Jodorowsky. Y por Fellini en I Vitelloni, La Strada, Le notti di Cabiria, La Dolce Vita, Otto e mezzo (8 ½), Giulietta degli spiriti, I clowns, Roma, Intervista, La voce della luna.

Felllini utiliza y reutiliza las figuras cirqueras y ambos muestran el gran impacto en sus vidas del circo y sobretodo los personajes mismo que permiten utilizar tanto la tragedia como la comedia para coadyuvar a otros o a sí mismos a encontrar la solución a los diversos conflictos de las respectivas historias.

Pero, ¿puede la risa, la imaginación y la creatividad salvarnos de nosotros y de nuestras circunstancias?


[1] Fellini, Federico.1998, Fellini por Fellini, Fundamentos, España, Madrid.

[2] Jodorowsky, Alexandro. 2001, La danza de la realidad, Mondadori, México, D. F. 2004, Psicomagia, Random House Mondadori, México, D. F.

[3] Fellini, Federico.1998, Fellini por Fellini, Fundamentos, España, Madrid.

Comentarios

Leave a Reply

  • (not be published)