Amy forever; a nueve años de su muerte, un recordatorio de todo su talento

Manuel Noctis
Posted on julio 23, 2020, 12:54 pm
8 mins

Amy Winehouse tenía solamente 27 años cuando falleció, un 23 de julio de 2011, víctima de un coma etílico, pero su portentosa voz, su inigualable talento y sus dos álbumes de estudio Frank (2003) y Back to Black (2006), la convirtieron en una leyenda de la música mundial.

Mucha tinta se ha gastado ya en decir y resaltar a cada momento sobre su tormentosa relación amorosa con Blake Fielder, las drogas y la autodestrucción, sin embargo, Amy disfrutaba cantar más que cualquier otra cosa en el mundo, sobre todo en los pequeños clubes de jazz donde todavía podía ser ella, sin toda la estrafalaria persecución y exposición mediática que le atormentó después.

Su pasión por la música fue tal, que desde temprana edad decidió encaminarse por el mundo de la canción de autor, la que fuera creada por sí misma y que saliera desde su forma de sentir y de pensar, ya que consideraba que gran parte de la música mainstream de su momento era descartable y efímera; ella quería trascender con algo honesto.

Con esa pasión, Amy llevó a cabo también el resto de sus días y su creatividad, de una forma tan intensa que no es casualidad que muchos de sus éxitos estén ligados a algunos de sus momentos más trágicos o característicos por sus finales fatalistas.

Amy.

Ese es el caso de su canción “Rehab”, la cual fue escrita y creada como una declaración de principios; como bien lo documenta el portal Infobae, la canción surgió durante una caminata con Marc Ronson por New York, en la que Amy le soltó la frase al vuelo, como una catarsis, entre la rebeldía y la resignación:

“Sabes, todos me dicen que vaya a rehabilitación, y yo les digo no, no, no”, dijo ella, y él, en vez de decirle “me parece que tienen razón, deberías intentarlo”, o, por el contrario, “son unos tontos, no entienden nada, tú has tu vida”; le ofreció un plan C. “Eso suena bien. Vuelve al estudio y convierte esa frase en una canción”.”

Para ese entonces, la artista británica ya había sido noticia por sus excesos y, como se ha mencionado en diversas ocasiones, lo que parecía un pedido de ayuda o auxilio con esa canción, no se interpretó nunca de esa manera y Amy continuó con su vida hasta donde ya sabemos que llegó.

Con su primer disco, Frank (2005), esta chica se ganó el reconocimiento del público y en él ya daba muestras de todo su talento, pero fue hasta que llegó el segundo álbum, Back to Black (2006), que abre precisamente con la canción “Rehab”, el que la catapultó como una leyenda de la música a nivel mundial gracias a toda la creatividad musical y vocal que puso en ese material.

El disco vendió más de 20 millones de copias alrededor del mundo y se ganó cinco premios Grammy durante la 50ª ceremonia, igualando el récord impuesto con Lauryn Hill, Alicia Keys, Beyoncé Knowles, Norah Jones y Alison Krauss por la mayoría de premios ganados por una artista femenina en una sola ceremonia.

Debido a todas las circunstancias que rodearon su vida, Amy nunca pudo disfrutar el éxito como lo imaginó desde pequeña; no pudo estar en la ceremonia de los Grammy, por ejemplo, pero cuatro meses antes de morir, pudo concretar uno de sus sueños, haber interpretado la canción “Body and soul”, un clásico grabado por sus admirados Frank Sinatra y Ella Fitzgerald, a dueto con Tony Bennett, otro de sus admirados, canción que obtuvo el Grammy 2012 a la mejor interpretación de pop de dúo/grupo.

Una canción inédita

Tras su muerte, uno de los directivos de la discográfica Universal decidió destruir la mayoría de los demos de la artista británica para evitar la publicación de un disco póstumo. Sin embargo, el compositor y músico Cil Cang decidió resguardar y rescatar una de las canciones que dio a conocer en el 2018.

“My Own Way” es la canción, que Winehouse escribió junto a James McMillan cuando todavía era una adolescente, en la que se puede apreciar su característico soul de siempre. Canción que de acuerdo con Cang, la artista creó para “intentar llamar la atención de McMillan y la de los productores antes de firmar con Island Records en 2003”.

Luego del fallecimiento de Amy, Universal lanzó un disco póstumo titulado Lioness: Hidden Treasures, pero como no tuvo mucho éxito entre el público, se decidieron por la destrucción del resto de los demos para evitar que la misma historia se repitiera.

Aquí la rola:

En el documental Amy, de Asif Kapadia, hay una parte en la que la artista menciona que ella era muy feliz cantando en esos pequeños clubes de jazz en los que a lo mucho se congregaban unas 50 personas, porque cantar en lo íntimo le hacía vibrar y su canto venía más desde el fondo del alma, lo cual deja ver una postura clara de que a Amy nunca le gustó el éxito, nunca supo cómo lidiar con él y las personas que estuvieron a su alrededor nunca lo entendieron ni le ayudaron, al contrario la explotaron a más no poder.

Nos quedamos por siempre con su música y su talento.

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Manuel Noctis
Quería ser pintor, futbolista, rockstar, boxeador, trailero, militar, cirquero, pero un día me encontré con el periodismo y se me hizo vicio. Soy coordinador de contenidos de Erizomedia.org, director de la revista Clarimonda y colaborador de la revista Playboy México. Me gusta contar historias porque también me complace escucharlas.

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