Alfonso Zayas: El chico temido del cine de ficheras

Erizo Media
Posted on julio 07, 2020, 11:09 am
6 mins

Alfonso Zayas no siempre interpretó a tipos lujuriosos, en sus inicios como actor, tuvo su encuentro con el “humor clásico” también. Hoy en día es, sin lugar a dudas, un ícono del humorismo mexicano, uno de los actores más taquilleros en la historia del cine en México.

Por Rogelio Dueñas

 

Rodeado de albures, tornando el lenguaje cotidiano en juegos de palabras con doble sentido, siempre acompañado de las nalguitas más cotizadas del momento. Interpretando, la mayoría de las veces, a tipos guarros, cabrones desfachatados y mujeriegos, esperando cualquier oportunidad para hacerles de chivo los tamales a los compadres en turno.

¿Que de quién hablo? Nada más y nada menos que, de Alfonso Zayas Montes de Oca (Tulancingo, Hidalgo, 1941) conocido simple y llanamente como Alfonso Zayas: actor sumamente prolífico y popular por sus personajes que reflejan-aunque se enmuinen los intelectualoides y cinéfilos-a buena parte de los hombres que vienen del barrio, de lo mero populacho. De ésos que casi no se encuentran en nuestro México herido y querido.

Pero Zayas no siempre interpretó a tipos que iban por los arrabales con la pija siempre lista o desenvainada para darles mastuerzo a mujeres exuberantes e insatisfechas por sus maridos. En sus inicios como actor, tuvo su encuentro con el “humor clásico”, más familiar y, para ser sinceros, de harta güeva.

¿Humorismo blanco? ¡Ah, chispas!

Muchas personas desconocen que el maese Zayas comenzó su carrera actoral dentro del humorismo blanco (saquen cuentas, no es mentira). Su debut en cine fue en la película Piernas de oro (1958), de Alejandro Galindo. Gracias a Tehipnotiza (televisora a la que millones de personas prefieren llamar Televisa) podemos encontrarnos en cualquiera de sus sistemas de TV de paga con el canal Clásico TV.

Dicho canal transmite el programa Chucherías (1962), en donde Alfonso Zayas aparecía esporádicamente compartiendo créditos con comediantes ya reconocidos como Leonorilda Ochoa, Chucho Salinas, Héctor y Alejandro Suárez.

Luego de su primera aparición en cine en el año de 1958, vuelve a aparecer en la pantalla grande haciéndola de hippie en la película El señor doctor (1965), codeándose con el máxter Mario Moreno “Cantinflas”. Sus apariciones en programas televisivos para toda la familia cada vez se hicieron más frecuentes, como en La criada bien criada (1969), junto a María Victoria, El show de Alejandro Suárez y El show de El Loco Valdés (1972). ¿Qué siguió después?

La época de oro de El Zayas

Sin lugar a dudas, las décadas de los 70’s y 80’s fueron de total apogeo para El Zayas. Le cayeron en desbandada muchos de los papeles estelares del denominado cine de ficheras. Peli-culón tras peli-culón. Y con lo anterior me refiero a las películas de gran éxito taquillero y a los culos de mujeres voluptuosas que Alfonso tuvo el placer de manosear.

Filmes con harta cachondería, en donde los albures estaban de a varo, dejando fluir la comicidad más ñera. Y para muestra: Albures mexicanos, La pulquería 1 y 2, Los verduleros 1 y 2 o Los plomeros y las ficheras, por mencionar algunas de las tantas películas que Zayas realizó.

En todas las cintas en las que Alfonso participaba, las situaciones eran sumamente divertidas. Quien haya visto alguna vez uno de estos filmes, no me dejará mentir y mucho menos le será fácil olvidar a Alfonso Zayas con los calzones a media nalga al escapar de un esposo encabronado que acababa de ser engañado.

La mayoría de las películas del cine de ficheras en las que participó Alfonso, carecían de un alto presupuesto, buen argumento y de actuaciones distinguidas por parte de actores secundarios. Sin embargo, estas cintas no eran pretenciosas y a pesar de todo cumplían con la sencillísima misión de entretener a un público que se identificaba con los personajes y las situaciones llevadas a la pantalla.

Muchísimas personas encuentran detestable el tipo de cine que Zayas realizó. Llegando a considerar a Alfonso como un actor con talento desperdiciado.

Para la década de los 90’s e inicios del siglo XXI, este miembro (pelado) de la sociedad, dejó de aparecer en la pantalla grande. Comenzó a realizar únicamente videohomes y a aparecer de manera esporádica en programas unitarios e incluso telenovelas. Sin olvidar el video de la rola “Parásito” del grupo musical Molotov.

Teniendo en cuenta todo esto, Alfonso Zayas es, sin lugar a dudas, un ícono del humorismo mexicano. Uno de los actores más taquilleros en la historia del cine en México y eso nada ni nadie habrá de quitárselo jamás.

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