Rojo Córdova es un gurú de la poesía nacional contemporánea, y aún, de la poesía internacional. Un espíritu joven, una voz y una pluma que salpican al panorama literario mexa con una vitalidad nunca antes oteada, enfocado en el Hip Hop. El de Rojo es un trabajo vigoroso y honesto, talentoso y enérgico; un poeta lleno de vida que reaviva a la bucólica en nuestro país y la dota de un color armónico, poderoso y afectivo, porque todo lo que hace él, lo hace con el corazón, de ahí que hoy la poesía se vista de rojo.

 

Texto por Mixar López

 

Rojo Córdova es poeta-performer, tallerista, gestor/promotor cultural, productor, antologador, actor y escritor enfocado en explorar las posibilidades de la oralidad, el hip hop y la lírica interdisciplinaria. Hoy por hoy su obra incluye poemas en soporte audiovisual, así como impresos, incursiones en el teatro, instalación sonora, arte acción y cine (Hecho en México de Duncan Bridgeman y Somos Lengua de Kizza Terrazas), además de ser uno de los impulsores más reconocidos de los eslams de poesía y del Spoken Word en México.

Entrevistamos a Rojo Córdova acerca del equilibrio entre todas las disciplinas que abarca, del ego, la traducción de su trabajo a otros idiomas, su colaboración en diversos documentales sobre poesía y música, y del Spoken Word, oficialmente.

 

Mixar López.- Poeta, Performer, gestor y promotor cultural, productor, antologador, actor, escritor, crítico de Hip-Hop y la lírica interdisciplinaria; quien pretende realizar muchas cosas al mismo tiempo, no es capaz de hacer bien ninguna, o bien, como reza el refrán proveniente de España: “Quien mucho abarca, poco aprieta”. ¿Cómo te llevas tú con todas estas “disciplinas”?

Rojo Córdova.- Claro, entiendo lo que dices, en mi caso en vez de enfocarme al cien en una actividad endogamizante, procuro transversalizar todas las cosas que hago para que en vez de ser una cosa a medias, sea una sola disciplina nutrida de otras disciplinas en aras de generar diálogos no sólo creativos sino intergremiales, esto es, el verso que yo genero lo pienso para la página, para la voz, para el cuerpo, el escenario, la gestión del espacio donde se presenta, la manera de compartirse en comunidad, la manera de archivarse, la manera de difundirse, la manera de enseñarse/analizarse/problematizarse. No se trata de ser mal hecho, más bien como te trato de explicar, de generar un verso más holístico o en aras de serlo. Un verso que se centuplica cual onda en el estanque, no uno que se encierra en un librito abismal con mil libritos que nadie osará tocar o las puertas de una sapientísima academia a las que les pasará lo mismo. Al final, poco o mucho lo que genero son procesos-versales, procesos-poiéticos, digamos, donde la poiesis, la creación/acción es más abarcante y convidante. Y como buen proceso transversal y creativo no puedo enfocarme en ciertas medidas establecidas de éxito/fracaso, sino que más bien el único juez y creador de esa senda seré yo y la propia manera en que comparta ese proceso siempre espiralizante… un tanto jipi esto que digo pero… en diez años de carrera me ha funcionado bastante bien, de entrada vivo de ello.

 

M.L.- “Mi ego sólo necesita una buena sección musical”, decía Miles Davis —pero él se cocina aparte—, ¿qué es lo que necesita el tuyo?

R.C.- Hay muchos Yos, por supuesto viviendo dentro de mí, pero el creativo se siente pleno cuando logra fundirse en la escucha y en la generación de nosótrica pólvora, o sea, cuando el ego está al servicio del nosotros, de la comunidad, cuando el pensamiento crítico y la ternura radical, que menciona La Pocha Nostra, puede florecer en un jardín muy salvaje. Llamas revolucionarias esas, las del nosotros en esta voraz sociedad del yaísmo y la neoliberalidad destrozadora de la escucha al otro y la calma.

 

M.L.- ¿Cómo ha sido ser traducido al Neerlandés, Alemán e Inglés?

R.C.- Bello… es una droga… te dan ganas de escuchar y engolosinarte escuchando tus versos en muchas muuuchas versiones de otras lenguas… me encantaría ser traducido a varias lenguas originarias mexicanas… hacer un performance con eso… regalos de uno vertidos en secretitos en los oídos de quien guste escucharlo a uno en tojolabal, en pame o en tutunakú…

M.L.- ¿Qué prefieres, el cine, la instalación sonora, el “arte acción”, o el teatro?

R.C.- Como te decía en la primera pregunta que me haces yo veo mi verso como un proceso expandido que puede tomar cualquier forma sin perder su esencia y sus ganas de seguir adoptando todas las formas posibles. Veo a mis versos como aguas bravas de la poiesis. Bravas no por broncas, a veces sí, si no por voluntariosas, las nazco y luego ellas salen corriendo, yo después las invoco con mi voz y cuerpo pero muchas veces ellas ya se fueron a hacer su vida por otros lados…

 

M.L.- ¿Cómo fue trabajar con el talentoso Kizza Terrazas y con Duncan Bridgman en ‘Somos Lengua’ y ‘Hecho en México’ respectivamente?

R.C.- Cosmovisiones y paletas audiovisuales muy distintas, tuve la oportunidad de sobre todo convivir mucho más con Duncan, un verdadero titán, alguien cuyo espíritu creativo le podría alcanzar para tener varios cuerpos al mismo tiempo viajando por el mundo y por otras dimensiones, un verdadero honor haber sido un color en los murales sonoros y fílmicos que iba forjando el querido Duncan, sólo échenle un ojo a su trabajo en One Giant Leap, es una verdadera cápsula del tiempo de nuestro planeta para otras generaciones que ya vivan lejos de nuestro sistema solar y quieran recordar la maravilla que destruimos… y creo que Somos Lengua de Kyzza es una foto de ese proceso tan amplio e irreversible, las nuevas generaciones en esta distopía tremenda llamada México… tratando de salvarse, de drogarse o de generar comunidad a partir de la palabra…

 

M.L.- ¿Crees que existan varios Méxicos en materia de arte y música?

R.C.- Uffffff…. Claro, es inabarcable, sobre todo porque mucho de lo que se hace no se registra o no se apoya en su momento, la punta del iceberg de esa convulsa realidad y energía (¿desperdiciada?¿incomprendida?) está en las paredes de nuestro país llenas de grafitis, de “tags”, de firmas que parecen decir “aquí estoy aunque te moleste mi presencia”, “mi voz está aquí y está ardiendo y moviéndose aunque te arda”… nuestros jóvenes… presas del narco, la iniciativa privada, las redes sociales, los océanos de contenido en la red, la incomprensión de los modelos educativos/culturales que prefieren imponer y diseñar sin ponerse a escucharlos y volverse facilitadores del genio que vive en cada uno y que pide sus propias herramientas en cada uno de esos chavos… y sólo estoy hablando de nuestros chavos nacidos en los últimos años 80, 90 y dosmiles, porque claro que los creadores nacidos en generaciones anteriores también llegan a transversalizar su discurso, también generan sus procesos ¿debería el INEGI censar todas las iniciativas creativas para ver dónde estamos parados? ¿para así saber con quién podemos contar? ¿cuántos cómplices tenemos?

 

M.L.- Para los que no tengan un background en el tema, ¿qué son los slams de poesía y los spoken word en México?

R.C.- ZAZ… bueno digamos en breve que el eSlam es una especie de happening que nace alrededor de la palabra, la comunidad y la escucha de quien asista a un eslam, esto es un mini torneo nacido en 1986 en Chicago y que consiste en que los participantes tienen tres minutos máximo para interpretar un texto propio ya sea de memoria/ leído en voz alta/ improvisado/ o usando estos tres registros en franca mezcla; y ellos a su vez, los participantes, reciben calificaciones puestas por un jurado de chocolate elegido al azar de entre el público… sabiéndolo coordinar y surfear el eslam de poesía es una herramienta social muy sabrosa, yo lo hago inyectándole ondas carperas, cabareteras y de la escena expandida… es decir, procuro que se vuelvan experiencias colectivas, ¿inolvidables? por lo menos memorables y apapachantes, neo ritualidades urbanas, masajes de nosotridad y buenaondez a la estresada psique chilanga o en el lugar donde me toque organizarlos… y sobre el Spoken Word Mexicano… híjole, es largo hablar de ello acá, tema medio filosoficón para mí pero pueden buscar mucha más info de esto en un ensayo que me publicó el Periódico de Poesía de la UNAM que se llama “Si hace BOOM y hace CRACK hace SLAM!”

 

 

M.L.- ¿Qué rol juegas en ellos?, se dice que eres un impulsador.

R.C.- Pues soy uno de los más tercos organizadores de eslam en el país, para muestra puedo decirte que actualmente llevo el ciclo eslamero más longevo de la República en el Centro de Cultura Digital donde este mes de agosto del 2017 se llevará a cabo el eslam 46 que mensualmente he organizado desde junio del 2012 pero cuya labor en muy distintos foros del país y de la metrópoli he desempeñado desde 2009 y desde el 2010 de manera profesional, es decir, ya viviendo de ello desde la gestión, la generación de redes de eslameros, la organización de talleres, la interdisciplina…

M.L.- ¿Cuál es la mayor enseñanza que te ha dejado ‘Lo que se lee con el oído’, el ciclo anual de micrófono abierto del ‘Museo Universitario del Chopo’?

R.C.- Amo mi ciclo de micrófono abierto, mi rojo corazón ama ese ciclo… lo que me ha enseñado es a honrar mi camino, porque en sí este ciclo anual que llevo desde un proyecto piloto en el 2014 ahí mismo en el Chopo, ha sido una pieza duracional, donde trazo y tejo un mapa con las personas, los registros, los temas, las disciplinas en las que he incursionado y en las que me interesa embeberme. ‘Lo que se LEE con el Oído’ es un espejo de mi camino y un aliciente para seguir abriendo puertas a nuevas y a consagradas voces, a horizontalizar la creación y la barrialidad en medio de nuestra barbarie cotidiana. Este ciclo de micrófonos abiertos ha inspirado a otros micrófonos alrededor del área metropolitana. Antes no había tantos, y muchos poetas/raperos vinieron una vez y fundaron el propio, entonces ‘Lo que se LEE con el Oído’ me ha enseñado la esperanza, la lucha y la belleza de pararse todos los días a romperse la madre en pos de la palabra, la escucha y le generación de redes alrededor del germen de lo que nutre y conforma la literatura de raíces: la oralidad.

 

M.L.- ¿Cómo les fue en La Habana, en la primer delegación norteamericana de poetas hacedores de spoken word, dentro del ‘Festival Internacional de Poesía’?

R.C.- Cuba es una horrible dictadura, donde la mayor riqueza es su hermosa gente y su talento infinito para no morir encerrados ahí de tristeza y desesperanza. Yo me fui destrozado y con el alma encabronada al cien, pero los poetas que fuimos definitivamente crecimos mucho. Uno aprende y se forja a base de madrazos, ahí recibí muchos.

 

M.L.- ¿Interpretar poemas en un ‘Vive Latino’?, háblame de ello.

R.C.- Lo he hecho un par de veces, la banda luego se saca de onda, pero en la historia del rock es muy común que un poeta le abra a los rockeros, en nuestro caso nos tocó ir un par de ocasiones con los escenarios del Faro de Oriente y de Conaculta, en su momento. El calor y la hostilidad del Foro Sol y el público rockero es algo que definitivamente deben experimentar los poetas en ciernes, te da herramientas para subirte al escenario y presentar versos de pelea y para enamorar al cosmos por más roñoso que sea, aunque claro siempre es un volado, a veces funciona a veces por más calado fallarás horriblemente y eso es bueno, te recuerda que este proceso nunca termina. Uno jamás deja de ser alumno aunque por ahí con los años le digan a uno “maestro” (nada más falso en mi caso).

 

M.L.- ¿Qué hay de Bélgica, Buenos Aires y Chicago? ¿cómo te fue ahí?

R.C.- Hermoso, esas realidades me enseñaron mucho sobre lo que uno debe y no hacer cuando organiza eventos y me da mucho orgullo decir que nuestra escena poética en la CDMX es de las más pujantes, creativas y propositivas a nivel…. ¿Iberoamérica? ¿hispanohablante? ¿eslamero en el continente, en el hemisferio? Vivimos un momento rabioso y bello en nuestras letras en voz alta.

 

M.L.- Platícame de ‘eSLAMEX’, la primera antología de spoken word mexicano.

R.C.- Se trata del primer esfuerzo de generar un archivo, un primer corpus subjetivísimo, una foto, pues, de lo que para mí es lo más representativo de la escena eslamera mexicana CADA CINCO AÑOS, es decir, estaré sacando estos volúmenes lustralmente, acabo de sacar el segundo, acompañados de una publicación digital descargable con testimonios y líneas del tiempo de lo que ha sido la escena eslamera mexicana, es un esfuerzo por ir generando vetas en aras de que alguien después vaya armando una historia no oficial del movimiento, puesto que muchas veces la oralidad se la lleva el viento, debe buscar una manera de perdurar y trascender, mi idea es que sea el archivo sonoro descargable en .WAV a través de la plataforma Bandcamp esta manera de ir generando memoria… y el boca a boca, claro.

 

M.L.- ¿Algunos libros sobre el aporte de la oralidad en la literatura?

R.C.- Beyond the page. Poetry and performance in Spanish America de Jill S. Kuhnheim editado por University of Arizona Press en el 2014 menciona y analiza ciertos casos específicos donde se explica y ejemplifica como el fenómeno poético es algo indivisiblemente anfibio que se lee y que suena al mismo tiempo; éste libro de Jill S. Kunheim puede leerse como excelente hermanito del How to read an oral poem del maestro John Miles Foley donde se muestra toda una poética y ante todo una DEFENSA de la oralidad ante la textocracia, esto es, el supuesto de que sólo se puede acceder a las glorias y cánones de la literatura si hay una edición impresa y un excelente trabajo político con la editorial que te respalde desde un círculo académico de cierto raigambre y desde el hemisferio norte, claro, Europa/ Estado Unidos. Ambos libros excelente introducción del GUIDA LIQUIDA AL POETRY SLAM. La rivincita della poesia de Dome Bulfaro editado por Agencia X, en Milano, Italia durante el 2016. Documento que desde mi visión es el mejor trabajo en la materia (mejor que los libros estadounidenses, incluso) que de un solo golpe analiza, registra, antóloga, incita y problematiza el fenómeno eslamero italiano en particular pero internacional también, al contener múltiples opiniones de exponentes de alrededor del mundo y del propio Marc Smith, creador del Poetry Slam en Chicago.

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