La leyenda del skateboarding quiere demostrar que no necesitas ser el mejor para disfrutar del deporte.

Anthony Frank Hawk, mejor conocido como “Tony Hawk”, es uno de los exponentes más importantes del deporte extremo “skateboarding“. Siendo un modelo a seguir para miles de atletas, se le invitó a participar en la primera edición del evento Nomadx en Tijuana para impulsar el deporte y motivar a los jóvenes a luchar por sus metas.

En conversación con Erizo, el patinador se dice emocionado al ver que en México sigue vivo el skate. Admite que le divierte aprender  cómo se practica este deporte en diferentes ciudades, pues le gusta entender y compartir nuevos estilos para patinar. Él cree que el skateboarding tiene un gran impacto en la juventud, sobre todo en la etapa de edad formativa, por ello cuenta que “el skate puede enseñarle a los jóvenes a motivarse y a tener confianza” además de mostrarles un nuevo camino para encontrarse consigo mismos.

Tony Hawk se inició en la patineta a los 9 años de edad, motivado por su hermano mayor cuanto éste le obsequió su primera tabla. La libertad y armonía, que su nuevo tesoro le provocó, lo sedujeron de una forma que ningún otro deporte le llevó a experimentar. 

En algún momento de su vida, Hawk intentó jugar en equipo, aunque le fue difícil integrarse: “No me gustaba como se llevaban, ni que el coach me dijera qué hacer. Yo quería hacer algo por mi parte y el skate fue eso para mi”, explica sin titubear. En este deporte, el reto es con uno mismo y Tony Hawk se pone sus propias metas y límites, forja su estilo y avanza a su ritmo. Practicar el skate, para él, es casi un ritual: entablar una plática interior, un arte cargado de adrenalina y pasión.

Claro que existe la competencia en este deporte, pero más que rivalizar es compartir y disfrutar, cosa que siempre ha sido de gran importancia para él. Hoy en día, su mayor motivación es demostrarle a los demás que no tienen que ser los mejores para divertirse con el skate. Tal vez eso explica por qué Tony Hawk ha sido considerado como uno de los mejores patinadores de la historia, pues el skate es un sustento económico, pero anímico también: él vive del y por el skate”.

Previo a la plática, Tony Hawk aprovechó su estancia para visitar el skatepark de la colonia San Ángel. Patinó con jóvenes admiradores y los invitó a su evento, dándoles una clave secreta de acceso: bastó decir que “Tony Hawk es un gran tipo”, como si fueran palabras mágicas, para entrar de forma gratuita.

 

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