Grande es la sorpresa al darle play al nuevo trabajo de los tijuanenses Vaya Futuro. Tips para ir de viaje, el tercero en su carrera y el más ambicioso a la fecha; el primero bajo el sello de culto chileno Quemasucabeza, hogar de varios de los actos más interesantes del circuito independiente en Latinoamérica como Protistas, Ases Falsos, Emisario Greda o Prehistóricos (por evitar nombrar al obvio talla grande Gepe).

Este trabajo además de contar con ese sustento, también es el primero con un productor externo como Justin Douglas, uno de los productores que conocieron en Islandia como parte del Converse Rubber Tracks (quien cuenta con una extensa experiencia haciendo discos, que se nota al escuchar el resultado final).

Iniciando con la optimista y poderosa canción homónima “Tips para ir de Viaje”, inmediatamente me recuerdan a unos Flaming Lips o a las producciones de Dave Fridman, en la que se siente una presencia más protagónica de los teclados (tras la salida del guitarrista Aldair Cerezo, el tecladista Armando Aguilar tomó la estafeta, rellenó los espacios y eso se puede percibir a lo largo del disco).

El sonido más musculoso y refinado no defrauda con el siguiente track “Sueco en África”, basada en un libro de Henning Mankell que se llama “El ojo del leopardo”, es una carta de amor a sus adorados Blur y a la inolvidable “Charmless Man”.

Después bajan un poco los decibeles y el track “Despacio” hace honor al nombre y resulta una balada muy agradable que invita a disfrutar la ciudad mientras viajas a poca velocidad, casi al final se escucha una voz en francés que dice: “Pierdes tus energías buscando el amor cuando lo has tenido enfrente todo este tiempo”, haciendo énfasis en disfrutar el momento en vez de siempre pensar en lo que vendrá.

“Abismo” continúa con el mood tranqui con una batería medio ochentera que en algún momento tiene una voz cuasi alienígena que puede llegar a desconcertar, pero no a desconcentrar. Ambos tracks podrían recordar a los momentos más pop de Perro Verde y Triste, su anterior disco, solo que con la producción más pulida y refinada.

Lo que viene después es algo para lo que ningún fan o persona que escuche este disco estaba preparado: “Las Muertas”, retrata en clave acústica un tema tan delicado como lo son los feminicidios que van en incremento en nuestro país, con la letra armada de distintos casos reales, resulta imposible no conmoverse con Luis y su voz (quebrándose y grabada en una sola toma) tan intensa que nos hace parar la mirada y no ignorar las atrocidades que nos asechan día a día en México.

De igual manera “Desierto” que viene back to back con “Las Muertas”, el tópico esta vez son los inmigrantes, donde relata una especie de travesía de un hombre por el desierto, que al final brinda unos lindos arreglos de voz y guitarra muy mexicanos.

“Mr. Mapooch” es un interludio estruendoso donde colaboran por vez primera con un coro infantil y que sirve para despertar después de los íntimos y delicados momentos que acaban de pasar.

Con “Sol en la Frente” vuelven a dar un giro de tuerca y el sonido se siente más brit pop-alternativo y un tratado de batería muy interesante, se nota que quisieron aprovechar el estudio como un instrumento más.

Ya llevamos 3/4 de disco y aún les quedan algunas sorpresas por mostrar como lo es “Cuando tu eco se apague”, una canción muy bien lograda que nos deja atentos para lo que se vendrá para el cierre del disco, aquí el sonido recuerda a los Super Furry Animals, por sus múltiples cambios y estructura tan bien construidos: “deja de hacerte mil preguntas que no tienen respuesta” canta Luis acertadamente.

Llega “Canción del Lado C” y para entonces los tijuanenses nos demuestran con una caja de ritmos y guitarras suaves que la música reconforta y puede ser muy disfrutable.

La recta final se acerca con 3 tracks que podría considerar mi parte favorita de todo el disco: la enigmática “Autostop a Tlaxcala” que se lleva muy bien con el siguiente track “+&+” una canción hermosa, de las más bonitas que alguien le haya dedicado a Tijuana, con la que nos llenamos de melancolía y se puede palpar como el estar lejos de casa puede inspirar tantas cosas.

Finalmente el cierre del disco llega y sorprende con una épica “6 AM”, en donde además de recordarnos a “The Tourist” de Radiohead (que curiosamente también es el último track de Ok Computer) repiten los niños del coro y le dan una fuerza y poder a la canción impresionantes. En algún momento se escucha una voz en japonés que dice “¿cómo se siente morir? Como volver a nacer” (esta y la voz en francés grabadas por amigas de la banda, ambas nativas de Francia y Japón, respectivamente), por ahí también el cambio final nos hace ecos a la melodía de “Resguardado”, parafraseándose pero musicalmente obvio. Este último track es el que me resuena cada que admiro la excelente portada del disco (una hermosa fotografía de Miranda Rosales editada por Ana Blanco).

No hay mucho que agregar al gran trabajo realizado por la banda que suena más madura que nunca y cada vez más decidida a encontrar su propio sonido; atrás quedaron ya los días del shoegaze, el kraut y las “ideas a medias”, hoy abrazan más que nunca el pop y todas sus infinitas posibilidades. ¡Bien y Vaya Futuro!

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