Nuestro músico reseñista de cabecera, Julio Pillado, hace una revisión de Patio Solar, una banda chilena digna de escucharse. Con ustedes su disco independiente: “Temporada” (2015).

Recuerdo cómo llegué a este disco: se lo robé del muro a un cyber amigo chileno, Mauricio Rojas, quien también forma parte de la emergente nueva generación de músicos chilenos con menos de la veintena de edad.

Era diciembre de 2014 y me sorprendió lo rápido que conecté con este disco. Desde la primera canción supe que me gustaría el resto del “viaje“, y en cuanto empezó la segunda canción, “Pintura” (mi favorita por muchas semanas consecutivas) supe que ese “amor a primera oída” iba a convertirse en algo más.

La voz nasal de su vocalista Claudio Gajardo se lleva de maravilla con la “infantil” voz de Yaney (quien también toca la guitarra), sobre canciones que te pueden llevar a pasear por los universos pop ochenteros de John Hughes (el icónico director de la peli “The Breakfast Club” entre muchas otras) como es el caso de “Casa Nueva”, “Todo trasciende aquí” y “Al sur”, son ejemplos perfectos de universos paralelos o microrrelatos sobre un fin de semana en la casa de playa o las vacaciones que se tornan “creativas” ( “si no tienes en claro a dónde ir, consulta con los mapas que guardas en el segundo cajón, o pasea por ahí a formarte una opinión).

Como unos Avi Buffalo má cercanos (culturalmente hablando), pero igual de brillantes, Patio Solar no escatiman en un disco que poco tiene de “verde” y suena bastante maduro, con arreglos acertados y sobre todo con honestidad, la cual salta a la vista a través de cada postal.

En las nuevas generaciones no es tan común palpar el legado de los musicos preteritos de su pais. Este no es el caso: desde su folk “Violeta-Parresco” (“Paseo”),  el legado de Los Tres (“El Vértigo” suena a una versión moderna o canción hermana de “Un Amor Violento” de los de Alvaro Henríquez) y el indie pop del nuevo milenio (“Lo bien que se ven” pudo haber sido firmada por Milton de Denver, por ejemplo), lo cual no es mas que un punto mas a favor.
La nostalgia y el existencialismo de “chicle” son los grandes protagonistas de un debut que promete, y esperemos que el tiempo les dé la razón y los coloque dentro de un lugar privilegiado en la prolífica historia musical de nuestros queridos chilenos… que vaya que competencia, hay mucha. Descubrir joyas como esta no se encuentran todos los días. Un clásico instantáneo, al menos de mi teenager interior.

Por Julio Pillado

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