Pixies, una banda ochentera con origen americano que tuvo muchísimo éxito, se va a presentar completamente gratis a 2781.8 kilometros de Tijuana, la ciudad en donde resido y ni chance tengo de ir a verlos.

 

Era un día cualquiera y como de costumbre iba en el taxi camino a la escuela, decidí hacer uso de las redes sociales para distraerme un rato y lo primero que abrí fue Twitter. La primer publicación que leí fue “Pixies se presentará completamente gratis en la Semana de las Juventudes 2018” y como buena presa, caí y abrí el enlace rápidamente.

 

¿Cómo es posible que una banda de ese calibre, se presente completamente gratis en México?

El Instituto de La Juventud de Ciudad de México (INJUVE), es el encargado de realizar lo que se conoce como Semana de las Juventudes, un evento que se realiza anualmente desde hace 5 años para celebrar el Día Internacional de la Juventud. Además de Pixies, se presenta La Maldita Vecindad y Los Hijos del 5to Patio, Lost Acapulco, DLD y muchas bandas más. Durante esta semana también se imparten talleres y conferencias que abordan temas de derechos humanos, sexualidad, cine, diversidad, medio ambiente, por mencionar algunos. Repito: todo es completamente  G R A T I S, ya que es auspiciado exclusivamente por recursos públicos.

Cartel Oficial Semana de las Juventudes 2018

 

Entonces pensé, ¿por qué en Tijuana no se presentan bandas tan grandes, gratis? Y me di la tarea de empezar a hostigar a las instituciones culturales que tenemos en la ciudad para ver qué proyectos o eventos tienen programados para los jóvenes en las próximas fechas y estos fueron los resultados:

 

El Instituto Municipal de la Juventud (IMJUV), que sería el equivalente al INJUVE en CDMX, cuenta con talleres de informática y clases de idiomas. Ofrecen un programa de transporte gratuito a los estudiantes, tienen organizada una exposición de sexualidad y una de emprendimiento. Pero cuando pregunté acerca de eventos culturales o musicales, la respuesta fue un silencio incómodo que dejaré a su interpretación.

 

Decidí seguir mi investigación en el Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC); y después de ir a pararme en dos ocasiones diferentes a la institución, me daban largas de que la encargada no se encontraba, y que no contaban con un programa de eventos.

 

Como última parada en este tour llamado “La esperanza es lo último que muere”, decidí salirme del ámbito municipal y contacté al encargado del área de eventos del Instituto de Cultura de Baja California (ICBC). Muy dispuesto me comentó que en el ICBC todo se hace para los jóvenes, y lo que queda de septiembre lo tienen dedicado al teatro y a la danza contemporánea. Cuando pregunté acerca de eventos musicales me dijo que tienen agendado en octubre conciertos completamente gratis con Los Tres Tristes Tigres, Los Hijos del Santo y más bandas locales.  

Anfiteatro del ICBC. Fotografía tomada de Facebook ICBC Tijuana.

 

Ahí fue cuando pregunté, ¿por qué siempre se trabajaba con las mismas bandas locales?. Su respuesta fue que en primer lugar, “es cuestión de lo que pide la gente”. Considera que existen eventos masivos musicales aquí en Tijuana, pero que están encaminados a géneros regionales, y que aunque sí existen fanáticos y seguidores de la música, las bandas internacionales o de otros géneros no jalarían tanta gente como en la Ciudad de México. En segundo lugar, mencionó que “siempre son las mismas bandas porque son profesionales, siempre presentan su press kit, llegan a tiempo y hacen buenas presentaciones” y que aunque el apoyo siempre es para todos “se trabaja con los que quieren trabajar y lo demuestran”.

 

Aunque la propuesta musical local es muy buena, muchas casas productoras se han atrevido a traer bandas de otras partes y armar conciertos en distintas zonas de la ciudad. Muchos de ellos terminan estando a tope por la demanda que ocasionan estos artistas y el espacio en donde se arman los shows, o incluso se agotan las entradas muy rápido y no todos los fanáticos podemos asistir.

 

Esto lleva a otro tema, los conciertos que se organizan en distintos venues, no siempre son aptos para todas las edades, y esto trae como consecuencia que jóvenes menores de edad burlen la seguridad de los lugares, poniéndose en riesgo a ellos mismos y a los dueños de estos establecimientos, consumiendo y exponiéndose a vicios desde muy jóvenes (siendo muy extremistas), todo por aprovechar la oportunidad de ir a ver en vivo a una banda que quién sabe cuándo podrá regresar a la ciudad.

 

No me mal entiendan, no soy una aprovechada que sólo quiere que le organicen conciertos masivos gratuitos para ir a echar fiesta. La cuestión radica más en la cultura tijuanense y en los espacios que tenemos o que se nos otorgan por parte del gobierno para desarrollarnos en estos ámbitos y ejercer nuestros derechos a la recreación y al espacio público.

 

Las instituciones gubernamentales parecen estar cumpliendo sólo con lo básico para dar un oferta a la comunidad, lavándose las manos y dejando la organización de eventos masivos a algunas fundaciones que se sostienen a través de patrocinios de marcas y empresas. Eventos que son muy bien aprovechados por la comunidad como una buena distracción para pasar el rato, pero terminan siendo las mismas bandas con una ligera variación cada año.

 

Tijuana es una ciudad muy grande, fronteriza, metropolitana y hay infinidad de gusto por la música como hay de Oxxos. El presupuesto para crear y producir dichos eventos está, el interés por la comunidad tambien, espacios públicos tenemos varios y bandas de renombre que hacen giras internacionales hay de sobra. Entonces ¿qué falta?, si el gobierno de la Ciudad de México puede hacerlo, ¿por qué el de Tijuana no?

 

Si queremos que una banda como Pixies, o cualquier otro artista llegue a Tijuana, nos corresponde como consumidores ser un poco más exigentes con lo que las instituciones tienen para ofrecernos, no hay que conformarnos con las mismas producciones de siempre y hay que empujar a que los organizadores se animen a buscar más allá y responder con nuestra presencia en los nuevos eventos, si es que se llegan a armar, para que se sigan realizando. Debemos ser críticos y aportar nuestras opiniones en los espacios que nos lo permiten, como son las redes sociales. Porque al final del día, los eventos se organizan para la comunidad y de nosotros depende que estos existan.  

 

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