Agente Calavera marcó una generacion de jóvenes que crecimos sin tanta tecnología, que acostumbrabamos convivir con los amigos por las tardes con el único propósito de hacer nada, sin expectativas ni pretensiones.

A partir de ahí, nuestras tardes se llenaban de aventuras inesperadas, caminatas a ningún lado y a todas partes y sobre todo, ese don por boicotear la ley sin malicia.

Era una época de tocadas en casa, con producciones a bajo costo pero de mucho valor, pues crearon comunidad entre los diferentes géneros musicales.

Agente Calavera se acaba en el momento que se despide del mundo, el alma de la grupo, Jorgy Boy Di Large, también conocido como Maná, a quien sus compañeros lo describen como la gasolina carismática que daba combustión al motor punk de la legendaria agrupación en Tijuana.

Es probable que de no haber fallecido Jorgy la banda hubiera seguido tocando pues en ese momento el grupo comenzaba a tomar madurez y florecer, tocando por todos lados desde fiestas de quince años, bautizos, giras divertidas y el comienzo de una llamarada ardiente que generaba un renombre.

Aun recuerdo enero de 2007; ese gran toquín homenaje a Jorgy Boy di Large cuando recién se nos fue. Los músicos recuerdan esa noche como la noche más fría de Tijuana, por el vacío que dejó.

Esta entrevista fue realizada en La Plaza del Zapato, después de una tocada que dieron en el MODS bar.

Pregunta: ¿Después de cuánto tiempo vuelven a tocar?
Julian Calavera: En el 2011 fue la última vez en el Tijuas Fest. Recuerdo que tocamos bien feo por que no habíamos practicado nada, completamente nada y así quisimos armarla.

Daniel Aguilar: es por eso que en este show propuse echarle los kilos y ponernos las pilas y ensayar, pues no vamos a regresar a tocar como normalmente una banda de la escena, pero de perdida hay que hacerlo bien, aunque solo lo hagamos una o dos veces al año.

P: ¿Por qué ya no regresa Agente Calavera?
JC: Trabajo todos los días. En las mañanas soy intérprete, traductor por telefono. En las tardes soy traductor y recepcionista con unos médicos de 8 de la mañana a 12 de la noche. Los sábados me desocupo hasta las 8 de la noche.

DA: La realidad de las cosas es que estamos rucos. Todos tenemos responsabilidades como el jale, hijos, otras bandas. Algunos hasta dos trabajos. Desgraciadamente estamos en una situación que tienes que chingarle y sacarle feria como puedas para comer, te guste o no.

P: ¿Ya se acabó el punk?
JC: No se acabó el punk, pero se acabo el dinero.

DA: El dinero para mantener el punk. Alguna vez escuché la leyenda de Crass que quisieron hacer su comunidad autosuficiente y por el mismo hecho de que nadie pagaba nada de dinero colapsó ese sistema en donde todos querían ser anarcopunks.

JC: La neta a todos nos encantaria regresar a tocar pero esta muy dificil por que todos tienen trabajo.

Jules Lara: Pues es que todos tenemos otros proyectos o cosas que hacer. Casi ni nos vemos. A Julián tenía un chingo sin verlo. Es más, ensayamos sin él. Es más, de hecho no sé ni cómo tocamos, pero salió.

P: ¿De quién fue la idea de juntarse para este show?
JC: Esta vez la neta nos juntamos por idea de Kitzia para festejar el aniversario luctuoso de su hermano, nuestro carnalito Maná.

JL: Y fue como un compromiso chingón con esta familia. Aunque todos la cagamos bien sabroso, nos divertimos mucho. Cer a mis compañeros de nuevo… hasta me dieron ganas de abrazarlos después de tocar.

DA: Fue un gran momento. Sentí como si hubieran sido los Rolling Stone que se juntan. En nuestros tiempos Agente Calavera fue una experiencia, generó muchos buenos momentos en nuestras vidas. Recuerdo una vez que fuimos a Mazatlán en uno de esos tours que hacíamos con algunas de las bandas que en ese momento formaban parte de la escena en Tijuana y habia pubertos que nos veían en las calles y nos reconocían sin haber ido nunca a Mazatlán. Eso ni en Tijuana nos pasaba. En Guadalajara tocábamos canciones que ni siquiera habíamos grabado y había gente que las cantaba. De hecho, el Maná QEPD, encontró un disco pirata de nosotros en Tepito, quien sabe como llegó hasta allá.Ç

JC: Fue una parte bien chingona de nuestras vidas, o sea, estás morro, eres punk y te parabas los pelos.

P: ¿Cómo sintieron tocar estas rolas después de tanto tiempo?
DA: O sea, me gustó mucho porque ya estamos viejos. Nuestras mamás no nos regañan, trabajamos, vivimos solos y tocamos Párate los pelos, una de las canciones más reconocidas de la banda.

JC: Esta rola habla de que te enojas por que tu mamá te regaña, pero vives en su casa. Te pagan la comida. Te compran los tenis. La ropa. Si pudiera hacerlo otra vez créeme que lo haría. En realidad no había nada de qué quejarse.

DA: Aunque sabemos que es algo ridículo que cantemos a nuestros treintas que nuestras mamás nos regañan, el hecho de tocarla y que la gente se divirtiera, no tiene precio.

JC: En cuanto a Jorgy, creo que todos lo sentimos. Si no volteo para ver que no está ahí, no sentía darme cuenta. Me sentí como si estuviéramos en 2004. La vibra de la banda fue igual.

P: ¿Piensan por lo menos grabar un disco?
DA: Nos gustaría seguir tocando, pero si no regresamos a tocar, nos gustaría por lo menos dejar un buen registro y grabar Tijuana Rock N’ Roll. Esa cancion es una profecia. Julián la escribió y dice:

“Yo nací aquí en Tijuana
y aquí me quiero morir
la vida da golpes duros
tocando rock n roll
los puedo resistir”

JC: Fue una canción que hice aprendiendo a tocar guitarra, solo me sabía tres acordes y ahí están en Tijuana Rock N’ Roll.

DA: Es importante que sea un buen registro porque quieras o no, por algún motivo todas las bandas ahora se exigen más. Ahora las bandas de punk afinan sus guitarras, las de ska afinan sus metales y no les da flojera practicar su instrumento. Todo mundo está madurando. De repente todos le están entrando con más profesionalismo y buscan prepararse más.

JC: Ya vienen más preparados. Bien ensayados, con mucha calidad en su show. Tijuana siempre ha sido un lugar de grandes bandas.

Chicos, ¿si pudieran decirle algo a Jorgy, qué le dirían?
JC: Que nos hace falta. Se supera de cierta forma, pero nunca se olvida. Más cuando agarro la guitarra y me acuerdo de él. Abro mis cajones, y aún están ahí los discos y fotos de él.

JL: cuando veo a su hijo o a Kitzia, su hermana, es como si lo viera a él. Aun tengo su teléfono anotado, y pienso que algún día le voy a marcar y él me va contestar. Me queda la sensación de que simplemente huyó.

DA: Todo mundo hemos pensado eso. Aunque no lo digamos, se peló.

JC: Me gustaría que regresara y dijera: “la neta me fui. Darle unos madrazos entre todos para que se aliviane, y después irnos por unas cervezas”.

Por: Guillermo García

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