Ni la tele ni la radio, la música es nuestro medio de comunicación

Tras una platicada en un evento en Playas de Tijuana con el rapero y activista Lengualerta Erizo llego a la reflexión de que la música es un medio de comunicación en el que resuena la voz de la mayoría.

Erizo se lanzó el pasado sábado al Festival Tear Down This Wall!/¡Derriben este muro! Organizado por la Orquesta Sinfónica de Dresde, quien junto a músicos mexicanos y estadounidenses tocaron una pieza contra las políticas de aislamiento y fanatismo, como se argumenta en la descripción del evento en Facebook: “Contra las barreras de la mente humana”.

Cuando recién llegamos al evento acababa de tocar la banda local Pucha Lucha y en acción estaba la banda legendaria Tijuana No!, evento en el que había gente de todas las edades, pero sobre todo old school quienes se encontraban cantando a todo pulmón temas como “La migra”, “Spanish bombs”, “Transgresores de la ley”, “Pobre de ti”, entre otras.

Lengualerta y Tijuana No! en el Festival Tear Down This Wall!

Como vocalista los acompañaba el rapero y activista Rodrigo López, mejor conocido como Lengualerta, quien ha colaborado con la banda tijuanense desde el 2000. Actualmente tiene su proyecto como solista, pero como en esta ocasión, se sigue aventado sus palomazos con ellos.

Lengualerta es un artista originario de Naucalpan, Estado de México, quien ha viajado alrededor del mundo intercalando escenario con artistas como Manu Chao, Sargento García, Todos tus Muertos, entre otros. En México ha colaborado con músicos como Rubén Albarrán (Café Tacvba), Poncho Figueroa (Santa Sabina), Roco Pachukote (La Maldita Vecindad, Sonidero Meztizo), Héctor Guerra (Pachamama Crew), Moyenei Valdés (Sonidero Meztizo), además formando parte del Colectivo Aho, quienes se han manifestado en defensa de Wirikuta, territorio sagrado en San Luis Potosí.

Erizo se aventó una platicada con este artista quien compartió un poco de sus aventuras musicales y de vida, como cuando él tenía la edad de 13-14 años aproximadamente y era muy influenciado por el mensaje de bandas como Tijuana No!, asegurando que fue la música por el medio que él se reeducó, ya que en ese entonces no había Internet y su fuente de información primaria eran los medios oficiales, quienes decían “un montón de idioteces”.

“A mi Tijuana No! me influenció mucho porque en ese entonces que no había Internet, lo único que se oía eran los medios oficiales que decían que los Zapatistas eran terroristas y un montón de idioteces, y a mi ellos y otras bandas que tocaban mucho allá en el D.F., en el ‘94, me reeducaron porque la música fue para mí eso, un medio de comunicación que me trajo un montón de claridad, de cosas que no se hablaban en otros medios”, nos dijo.

Movido por el mensaje político que transmitían estas bandas, Lengualerta comenzó a asistir “por ahí del 95” a marchas/tocadas que se armaban, así fue como comenzó a empaparse de las cosas que estaban pasando alrededor, siendo Tijuana No!, como ya comentaba anteriormente, uno de sus principales referentes en ese tiempo, a quienes conoció gracias a su prima quien era compita del entonces vocalista de la banda y quien ya no nos acompaña en esta vida, el reconocido Luis Güereña:

“(…) entonces por ahí del ‘95 yo iba en la secundaria y empecé a escuchar, con el disco de Transgresores de la ley, empecé a ir a tocadas y a las marchas, la tocada y la marcha eran ahí en conjunto, eran actos políticos con su parte musical. Y así una prima mía, que era muy amiga de Luis Güereña entonces, me los presentó y de ahí me influencio un montón y me empecé a empapar un poco de lo que pasaba”.

Otras de las bandas tijuaneras que él recuerda y escuchaba viviendo en la CDMX eran Mexican Jumping Frijoles, Otli y Nona Delichas, quienes llamaban la atención a los foráneos haciendo saber lo que se estaba cocinando en la escena musical acá en la frontera: “Yo me acuerdo mucho de estas bandas en esos tiempos, eran referentes de una escena muy particular en el D.F., más underground pero los ojos estaban puestos acá, como qué están haciendo en Tijuana”.

Antes de terminar la platicada e irnos a escuchar a la Orquesta Sinfónica de Dresde, nos comenta que Tijuana le parece un lugar muy único, con una cultura muy propia:  “Un punto muy especial, muy único, que no es ni México ni Estados Unidos, que no he visto en otros ni en México ni en el mundo, muy influenciado por los dos lados, con una cultura muy propia, muy de Tijuana”.

Y que a pesar de la imagen que da la tele o la radio, como una Tijuana insegura y fea, su gente y su cultura se llevan de gane a esos comentarios negativos: “Por ejemplo, me dice muchas veces mi mama: ‘para que vas tanto a Tijuana, veo en las noticias que está bien feo’ y para mí, lo más bonito de acá es la gente. Yo he encontrado acá familia, amigos de muchísimos años que siguen cayéndole al D.F. o sigo viniendo, y seguimos siendo como familia.  La cultura y la gente, para mi sigue siendo lo más chido de acá”.

La Orquesta Sinfónica de Dresde y la Sinfónica Juvenil de Tijuana en el Festival Tear Down This Wall!

Un evento como el Festival Tear Down This Wall!/¡Derriben este muro! y después de la platicada con Lengualerta, nos dejó reflexionando sobre cómo la música es un medio de comunicación que refleja en muchas ocasiones lo que la mayoría de las personas piensan o sienten, pues al asistir a escuchar a las bandas, a cantar sus canciones, se crea una complicidad, un punto de encuentro en el que suena una voz colectiva, una voz fuerte que retumba y resuena.

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