Jazz, rock, prog, folk, entre otros. Armoniosa mezcla de géneros por bandas locales en un mismo escenario fueron los protagonistas de este evento en el Mamut Brewery Co. de la calle tercera. Brazo Poderoso fue un evento que parece haber sido levantado por arte de magia, sin embargo, la verdadera magia fue la solidaridad de los asistentes.

 

Texto por Hiram Fuentes

Fotos: Javier Alejandro Zamora Gonzalez

 

Más allá de la buena música, la buena cerveza y la buena comida, hubo contenedores llenos de artículos donados con el corazón para todos nuestros hermanos afectados por el sismo.

Las risas, las charlas y los buenos momentos que son comunes en este lugar, se multiplicaron hasta lograr una casa llena donde todos estuvimos unidos por una misma causa. Desde Churrasco con un par de sencillos recién publicados (que pueden encontrar en Youtube), de muy buena calidad artística, un estilo alternativo y un set acústico que amenizó las primeras horas del evento, hasta Entre Desiertos, una de las bandas más influyentes de la escena local con un muy bien merecido título, pues su show es algo que vale la pena ver en vivo; juegos de luces que recuerdan los efectos especiales y espaciales de alguna película de ciencia ficción, guitarras poderosas que retumban tus arterias y se sincronizan con tus latidos para crear un efecto único: una relación sonora-corporal.

Sin embargo, entre el principio y el fin hubo un sin fin de momentos y actuaciones que fueron clave para que el evento se levantara hasta cerrar con broche de oro. La banda Three, una de las bandas de la escena independiente que poco a poco va emergiendo del infierno para poner los pies en la tierra y dar un brinco al cielo. Un estilo poderoso, progresivo y lúdico. Juegos de sonidos entre instrumentos y una actuación que pocas veces se ve en el escenario. Y como estratégicamente alineado, Carmen María, contando su historia con letras en baladas como sacadas de su diario con tono enamorado logró hacernos disfrutar un momento tranquilo.

Otro chico grande de la escena local es Angel Peralta, de aproximadamente 20 años que lleva el jazz a otro nivel, con sonidos que nos recuerda a músicos como Miles Davis o Herbie Hancock con una genial mezcla de tonos oscuros y silencios, creando una atmósfera de misterio musical que en cada nota sorprende por su impredicibilidad. Un estilo de Jazz que desde hace unos años se escucha cada vez menos. Un espectáculo que ya han llevado a cabo en otros escenarios como el gran Tijuana Jazz & Blues Festival de la calle Revolución se repite de nuevo, donando su música a la causa. Del lado extremo de los géneros está TreeToOne con un DJ Set fresco, imposible de no mover la cabeza o el cuerpo al ritmo de sus beats acompañados de la voz de Eastyn y Franco.

San Pedro El Cortéz, otra banda local que ha llevado sus acordes a otro nivel en la escena regional llegó lanzando patadas con sus ritmos rápidos, voces y guitarras distorsionadas y acordes aletargados al más puro estilo stoner rock tijuanense, creando la sensación de que tu mente viaja mientras tu cuerpo se mantiene pegado al suelo por su batería que no cesa ni un segundo al silencio. Poesía, trova. Clarisa Brassea llenó el ambiente de sensaciones, sentimientos, blues, folk y sobre todo amor. Un ambiente romántico protagonizado por su ligera voz que parecía colgar como candelabro, adornando el espacio. Muy agradable. El rock alternativo tan placentero de Jardín siempre tan oportuno. Imposible no sentirse arrullado por sus notas que envuelven tus oídos y te regresan a las caricias de cuna o a cualquier lugar o momento que te produzca felicidad. Otra de las grandes bandas que hacen mover a la gente en Tijuana se unió para este gran evento.

Conclusión: Un evento tan grande como este sólo podría haber sido logrado por la unión de los ciudadanos. Se juntaron cerca de 800 kilogramos de donaciones en especie y muchas otras personas donaron en efectivo. Rompimos la indiferencia que nos caracteriza muchas veces a los mexicanos, y comenzamos a dar pasos grandes de solidaridad, de amor entre hermanos juntos por un mismo país, por una misma bandera. En momentos como este, es cuando un pedazo de tela con colores impresos, realmente tiene el valor que se le ha dado con los años. Cuando la unión de mentes se fusiona y logra crear un individuo que rompe las barreras de discriminación y posición social.

Muchas gracias a los organizadores, a los asistentes y a las bandas, por toda la labor que hicieron para lograr crear este ambiente tan chingón.

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