Miley Ray Cyrus (Nashville, Tennessee, 23 de noviembre de 1992), nacida como Destiny Hope Cyrus, es una actriz y cantante estadounidense. Asimismo se dedica a causas humanitarias y al activismo en favor de los derechos de los LGBT.

 

Alcanzó popularidad en el año 2006 por interpretar el papel de Miley Stewart en la serie original de Disney Channel, Hannah Montana, nombre bajo el cual grabó la banda sonora de sus cuatro temporadas y protagonizó su primera película con gran éxito en taquilla. Con el éxito de esta franquicia, se convirtió en un ídolo adolescente reconocida internacionalmente.

 

—¿Quién es Miley Cyrus?

—La hija de un cantante country, una mujer que busca el autoexterminio.

—Pero debe ser algo más.

—Es extraño hablar de mí en tercera persona.

—¿Eres algo más?

—Se puede decir que una artista pop, pero eso es sólo para contribuir al designio divino.

—¿Qué designio es ese? ¿Con divino tratas de decir que eres religiosa?

—El designio es el exterminio. Y lo religioso es el contacto con Dios mediante intermediarios que se quedan con el dinero o con el crédito, lo cierto es que no se necesitan los sacerdotes ni los reverendos ni ningún farsante. Puedes tener un contacto inmediato con Dios si meditas lo suficiente.

—Miley, me estás preocupando ¿de qué hablas? ¿Tu manager te dijo que mencionaras todo esto? ¿Por qué hablas de exterminio?

—A diferencia de ti, Rachel, yo no sigo las instrucciones de una productora de televisión. Yo digo lo que quiera cuando quiera.

—Esperaba que me hablaras de tu último álbum.

—Hablaré de eso, pero antes te diré que tuve un sueño en el que perseguía a un castor amarillo, el castor cayó por un agujero y yo lo seguí; al entrar al agujero entre al universo, para ser más específica, al principio del universo. Ahí vi a Dios, un Dios aburrido que no hacía otra cosa que ser Dios y se aburría mucho. Era un Dios con verdadero poder absoluto. Pero su poder sólo servía para suicidarse. Estaba tan aburrido que se suicidó. Al despertar comprendí que todos somos el resultado de esa decisión primigenia. ¿Has pensado por qué hay tantos humanos? Son los pedazos de un Dios muerto.

—Miley, ¿te sientes bien? ¿Quieres agua? ¡Corten por favor, corten!

Después de cinco minutos:

—Ahora que eres una actriz y cantante famosa, ¿tienes algo que decirle al mundo?

—Claro que sí, Rachel, quiero que todos los jóvenes sepan que Dios no existe.

—¿Eh?

—Alguna vez existió una Unidad llamada Dios, pero esa Unidad, para que existiera lo múltiple, se suicidó y no hay otra manera de entender nuestra existencia. Somos un residuo de la existencia de Dios.

 

—Pero Miley, yo hablaba de un mensaje de superación o…

—Este es un mensaje de superación, Rachel, en realidad nos evitaríamos mucho sufrimiento sabiendo que sólo somos un residuo del suicidio de Dios y que nuestra existencia, en realidad, está marcada por la destrucción. Nuestra vida sería más sencilla si no nos tomamos en serio, si no tenemos hijos, si nos suicidamos o ayudamos, contribuimos a la aniquilación de todo lo múltiple.

—¿Qué es lo que pasa? ¡Producción, producción!

—Sólo podemos crear muerte porque somos muerte… En realidad la vida es un tránsito, es algo efímero y estúpido. No estamos aquí para ser mejores personas o hacer mejores personas a los demás. Todos actúan como si importara demasiado lo que hacen.

—Pero yo… no.

—¿Qué es lo que haces en un día normal, Rachel? Te despiertas, te duchas, te pintarrajeas como puta barata y vienes a este show de espectáculos creyendo que se te aprecia por tu talento y no por ese par de nalgas grasosas que alguna vez sodomizó el jefe de esta televisora. Luego sales y vas a hacer las compras, cocinas, das de cenar a tus hijos y a tu esposo. Preguntas a los niños por la escuela y crees que ese simple interés te hace una gran madre. Luego vas a tu dormitorio y le das una mamada de mala gana a tu marido; él para eyacular ocupa pensar en el culo de Jennifer López y te agradece con un beso en la frente, se echa de lado y se pone a roncar como un neardental.

—¿Qué caraj…?

—Es fácil, Rachel, tú haces todo eso creyendo que tiene algún sentido; pero en realidad nada tiene sentido, ni siquiera las leyes de transito que sigues para llegar al supermercado. Nos hemos esforzado en poner reglas para darle un sentido a nuestra existencia. El anarquismo es peligroso, principalmente, porque no sabríamos qué hacer con nuestra libertad. Los seres humanos somos estúpidos y asustadizos, ¿cómo carajos seríamos capaces de gobernar nuestra vida si fuéramos realmente libres? Por eso nos ponen reglas para todo, hasta puertas para entrar o salir del supermercado; una para entrar, otra para salir. Ni la naturaleza funciona así. El mismo coño por donde entramos, salimos.

—Miley, los discursos de racismo de nuestro presidente han sido muy criticados por…

—Según mi manera de ver las cosas, Rachel, mientras más estúpido y más destrucción pueda causar un presidente, mejor es para el destino de la humanidad que es el exterminio. Nuestro destino es aniquilarnos, así que mientras el presidente sirva a ese propósito que es el propósito de Dios, está todo bien. La voluntad de Dios es que con su suicidio todo desaparezca, sólo que no puede desaparecer rápidamente porque no se deshace la Eternidad instantáneamente… Sin embargo, el designio divino es la exterminación. Las monjas pese a todo, juegan ese rol divino, no dan vida y simplemente desaparecen sin dejar rastro. Es maravilloso.

—Y los homosexuales…

—Te diré algo respecto a los maricas y los sudacas; todos somos mierda de la misma fosa séptica, supérenlo. Nadie es mejor que nadie. La vergüenza que me da el presidente Trump es que crea que los estadounidenses somos mejores que el resto; no es verdad… Todos somos una mierda, nos convertiremos en cagada de gusano independientemente del color de piel, credo, raza, orientación sexual o dinero en el banco. Nada de eso importa, sólo importa la muerte, la hermosa muerte, el suicidio.

—Pero Miley lo que estás diciendo es lo más loco o extraño que ha dicho alguien. Eres estúpida y ofensiva, eres una niña consentida.

—Y una pequeña puta grosera… Que de hecho es lo mejor que puede ser una mujer, una puta que coja, que coja mucho y sin procrear. La procreación es la peor cosa.

—¿Esto es una broma Miley?

—La vida entera lo es.

—¿Es lo que quieres que los jóvenes recuerden de ti?

—Y que recuerden hacer lo que quieren hacer; si alguien les gusta, díganlo; su vida no tiene ningún puto sentido y nada pierdes si te dicen que no. O si quieres saltar en paracaídas o si quieres abandonar a tu familia y unirte a una secta narcosatánica. Lo importante es hacer lo que quieres hacer, sin miedos, luchar por tus sueños… por más obscenos, siniestros y monstruosos que sean.

—Eso es…

—¡Compren mi álbum! ¡Gracias Rachel!

—…


*Nota del autor: La información de la artista fue extraída de Wikipedia: La enciclopedia libre. El resto del texto es puramente imaginativo y obedece más a un ejercicio literario que a un artículo periodístico (es pura cura).

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