El mítico Caifán y Jaguar mexicano, Saúl Hernández, cumple hoy un año más de vida. A la fecha, más de tres generaciones se han formado bajo su legado musical

El 15 de enero de 1964 nació, en Ciudad de México, quien más tarde sería responsable de romper fronteras físicas y generacionales en la escena musical mexicana. Saúl Hernández Estrada, uno de los más grandes exponentes del rock en español, compositor e intérprete de rock desde 1987 a la fecha.

En 37 años de carrera ha escrito más de 149 canciones; cantando y tocando a la muerte, a las brujas, a los dioses ocultos. Como músico, es un guerrero de sangre que lucha por las causas sociales y por recordar nuestras raíces, que toma como inspiración sus lecciones de vida, y las obras de otros artistas, como Jaime Sabines, Margarita Michelena, la estrella que recientemente viajó lejos, David Bowie, John Lennon, Octavio Paz y Benito Taibo, solo por mencionar algunos.

Durante su larga trayectoria, el artista ha viajado a través del cristal microscópico de la piel celular de más de tres generaciones en México, Latinoamérica y Estados Unidos, preservando y creando durante su travesía nuevos “aliados”, como Saúl llama a sus fans.  

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Deimos

A los 15 años de edad, influenciado por su hermana mayor que era fan de los Beatles, Saul encontró en la música de esta banda británica un refugio, un lugar donde se sentía seguro y completo, algo parecido al amor maternal que desapareció de su vida a los 9 años de edad.

Siendo apenas un quinceañero, el adolescente renació con la música para formar su primera agrupación Deimos, una que por casualidades de la vida tuvo su primera presentación en la glorieta del metro Insurgentes, para suplir a una banda que no pudo llegar al evento. Fue ese momento, un día clave en su vida, que le sirvió de motivación para adentrarse en el mundo de la música.


In Memoriam

A partir de su experiencia con Deimos, el artista elige tomarse las cosas en serio y comenzar a prepararse en el rollo musical. Cursando el segundo semestre de preparatoria decide abandonar a sus maestros de escuela y reemplazarlos por los artistas de sus bandas de rock favoritas, sumergiéndose en el mundo de los sonidos, instrumentos y lecturas musicales.  Así, en 1981 forma un nuevo proyecto llamado In Memoriam.

Frac

Después de dos años con In Memoriam, Hernández crea un nuevo proyecto llamado Frac que pasaría a ser solo un suspiro en el camino, o un puente provisional para llegar a un proyecto que, sin saberlo, se convertiría en los cimientos de un rascacielos.

Las Insólitas imágenes de Aurora

En 1984 Saúl conoce en Coyoacán a Alfonso André (batería) y Alejandro Marcovich (guitarra), éste último estaba organizando una fiesta con el motivo de recaudar fondos para sus estudios cinematográficos. Un buen pretexto para el cobrar por el evento, fue armar una tocada en la que se unieron los tres músicos, dando origen esa noche a “Las Insólitas Imágenes de Aurora”, nombre que el trío tomó de uno de los cuentos escritos por Saúl.

Fue así como inició una etapa clave en la carrera de los jóvenes que influenciados por bandas como The Cure, Joy Division y Soda Stereo comenzaban a trazar un estilo propio a la versión mexicana.

Fue un periodo de sacrificios porque en ese tiempo no había tantas oportunidades para el rock. En este lapso, Saúl colaboró con grupos y artistas pop como Fresas con crema, Miguel Bosé y Laureano Brizuela, entre otros. De una u otra forma tenían que sacar para comprar su equipo. Hasta que en 1987 comenzaron los roces entre Hernández y Marcovich, y optaron por desintegrar la banda.

Caifanes

Era mucho el progreso que ya habían tenido con Las Insólitas Imágenes de Aurora, y más las ganas de seguir tocando, que ese mismo año comienza un nuevo ciclo, pero no ya sólo para su carrera como artistas, sino también para la historia musical mexicana.

Con esa inquietud nace Caifanes, una propuesta renovada y parecida a la de Hombres G, Radio Futura, Duncan Dhu y Soda Stereo, de España y Argentina, bajo el movimiento de “Rock en tu idioma”.

El Diablito ( Volumen II)

Las primeras canciones Caifanes y que comenzaban a salir en radio eran “Mátenme porque me muero”, “Cuéntame tu vida”, “Perdí mi ojo de venado”, entre otras.

En 1988 graban su primer disco del que se desprende la “ La negra Tomasa” canción que surgió tras el soundcheck en una de sus presentaciones en Rockotitlán, un lugar donde se presentaban nuevas bandas. La canción que rompería estratos sociales salió como un juego en el que los músicos comenzaron a experimentar con cumbia, generando bulla entre los espectadores, así que decidieron masterizarla.  

En 1990 sale su segundo disco, El Diablito, en el que se reformula la agrupación integrando a Alejandro Marcovich (guitarra), Sabo Romo (bajo), Alfonso André (batería), Diego Herrera (saxofón y teclado) y Saúl Hernández (Voz).

Con este quinteto la banda comienza a tener mayor crecimiento, con giras en toda la República Mexicana, países de Latinoamérica y parte de Estados Unidos. Lograron apariciones en televisión, revistas y libros, además de una presentación junto a Soda Stereo en el Palacio de los Deportes.

En 1992 sale El Silencio, su tercer material discográfico, mientras Saúl luchaba contra uno de sus demonios, la cocaína, una droga que lo llevó a escribir canciones como Piedra, donde se ve plasmada con mayor intensidad su problemática.

Cuando la banda cumple 6 años de trayectoria se salen de la agrupación Sabo y Diego, quedando de nueva cuenta Saúl, Marcovich y Alfonso, como en un principio con Las Insólitas Imágenes de Aurora, aunque poco después comenzaron los pleitos por conservar el nombre de la banda, que orilló a tomar acciones legales.

Con toda esa energía en 1994 sale su cuarto y último material El Nervio del Volcán. En esta etapa llevan a cabo sus últimas giras y abren un concierto de los Rolling Stones. Finalmente la lucha de egos les gana y se desintegra la banda.

Jaguares

En 1995 el artista comienza a tener problemas con su garganta, pero para él no parece ser obstáculo alguno y comienza con un nuevo proyecto titulado Jaguares, nombre inspirado en un sueño de Saúl en el que tocaban en el hocico de un Jaguar.

Fue grupo nómada, pues entraban y salían integrantes, pero hubo problemas cuando el sonido del Jaguar también emigró.  

Saúl sufre cambios en su voz tras recibir 39 operaciones en 2 años y medio de los que 1 y medio no podía hablar. Otras bandas habrían sido olvidadas, el cantante nunca dejó de recibir mensajes y llamadas de sus fieles aliados.

Jaguares-El_Primer_Instinto-Frontal

Este fue un lapso que le sirvió para escuchar a su voz interna y reencontrarse, por lo que al finalizar con su recuperación, continúa más motivado que nunca con esta nueva oportunidad para seguir haciendo para lo que él nació, la música y se reúne con Sabo Romo, el Vampiro, Jarris, Alfonso y retoman Jaguares.

De 1996 a 2010  Jaguares produjo 6 materiales discográficos, pero en comparación con Caifanes, el impacto de Jaguares fue mucho menor. Jaguares llegó a registrar asistencias de 2 mil o 3 mil personas por concierto, mientras Caifanes reunía entre 15 mil y 20 mil espectadores.

El regreso

Por la situación los integrantes comenzaron a añorar a Caifanes, y el 9 de abril del 2011 deciden reunirse nuevamente, anunciando su reencuentro con la alineación original  para el cierre del festival Vive Latino. Desde ahí hasta la fecha han hecho giras alrededor de México y Estados Unidos.

Aunque Saúl tiene también su proyecto personal, basado principalmente en causas sociales y en apoyo a los derechos humanos. Por ejemplo, en su segundo material como solista titulado “Mortal” en la portada aparece la frase “Mejor herido que dormido”, frase que resumiría bien todo lo antes escrito.

Hoy, por ser su cumpleaños, nadie está herido ni dormido, porque es día de fiesta para Saúl y sus aliados: “Nos vamos juntos” le decimos a “Los Dioses ocultos” y a “ La negra tomasa”, “Vamos a dar una vuelta al cielo” mi “Negro cósmico”, no importa si “Amanece” “Aquí no pasa nada”. ¡Felicidades, Saúl Hernández!

 

 

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