El 5to Encuentro Reggae Ska de la calle primera alcanzó una nueva faceta, multicultural y dinámica, que el público supo disfrutar a sus anchas. 

La quinta edición  del “Encuentro Reggae Ska de la calle primera” vivió una metamorfosis, entre la tradición estadounidense de Halloween o “Día de brujas” y una festividad mexicana que es el “Día de Muertos”.

Al ser parte de una ciudad fronteriza, los tijuanenses casi siempre terminan celebrando ambas fechas, por lo que la idea del evento fue mezclar ambas celebraciones y crear un carnaval: noche de máscaras, disfraces, música y baile, con el apoyo del Festival Tijuana Interzona que a su vez celebra nueve años de camino. 

Con dicho escenario en mente, el encuentro fue más que un evento de reggae y ska. La fecha y su ubicación permitieron crear toda una atmósfera familiar que el público agradeció, pues se optó por instalar el festejo en la explanada de la plaza Santa Cecilia para lograr un ambiente más íntimo y cultural.

Entre restaurantes, bares y puestos de artesanías, se levantó una exposición de catrinas que agregó color a la zona.

La gente, que normalmente se va de paso al cruzar la plaza o terminar de comer en sus locales, desaceleró el paso para observar las esculturas, típicas de la fecha, que se exhibían. A la par, se creó un espacio donde los niños sacaron a flote sus dotes artísticos, creando sus propias artesanías.

La plaza se observaba decorada con papel picado de colores, que hacían juego con las “Pinta catrinas” que caracterizaban y envolvían a la gente con esta temática, dibujando en sus caras un elegante catrín o catrina. Dada la fecha, no pudo faltar el tradicional altar de muertos,  que se colocó frente a la explanada del lugar, en memoria del periodista artístico-cultural de Tijuana Octavio Hernández y el promotor cultural, Max Mejía, impulsor de los pasajes Rodríguez, Gómez y Revolución.

Comenzaba a hacerse tarde y marcaba la hora de iniciar con la música. El Dj P- Lion Selektah abrió con una seductora dosis de reggae music, que poco a poco llamó la atención de algunas personas que comían, bebían o simplemente pasaban cerca. En un abrir y cerrar de ojos, se transformó el lugar en una pista de baile, que aumentó sus proporciones conforme avanzó el programa.

Para dar inicio al programa de bandas, subió por primera vez Tierra Suelta, quienes al ritmo de sus metales deleitaron los oídos del público, cada vez más numeroso. Los integrantes de la banda impregnaron el lugar con su actitud al mostrar una sonrisa vistosa, del tipo que es casi imposible no imitar. Pronto llegó el turno de Mala Suerte, para poner rudo el ambiente con su ritmo “skandalozo”, uno que es responsable de todos los círculos de baile que vemos en sus “toquines”.

Con un cielo claro oscuro llegó turno de Joe Nyjahman, cuya presencia estrafalaria captó la atención del público inmediatamente. Saltando y bailando al compás de su reggae-rap, agitaba de forma involuntaria sus largas dreadlocks de un lado a otro.

A este punto de la noche, cantaba para una plaza ya abarrotada bajo una luna otoñal que iluminaba tenuemente el escenario.

Otra banda regional que avivó los ánimos del festival, fue la banda de Tijuana-Tecate Salvia real, armonizando el ambiente con su reggae de conciencia y baile suavecito, mientras los jóvenes de Ziruela, esperaban inquietos su turno detrás del escenario para subir y desplegar energías; cuando finalmente subieron, desquitaron la demora. Los integrantes se desplazaban por todo el escenario, haciendo de sus instrumentos musicales una pareja de baile y cómplice.

El vocalista Muu Valencia en todo momento mantuvo interacción con el público, invitándolos a subir al escenario, aunque al final, fue él quien se unió a la masa tras dar un salto desde la tarima.Tanta era la euforia de Ziruela, que no querían dejar de tocar, aunque la banda Almalafa ya esperaba su turno.

Almalafa, llegó por segundo año consecutivo al escenario del Encuentro Reggae Ska, siendo una banda tijuanense con 20 años de trayectoria y que ha estado presente en eventos importantes locales e internacionales compartiendo escenario con bandas como Panteón Rococó, Los Fabulosos Cadillacs, La Maldita Vecindad y bandas extranjeras tradicionales como The Specials.

La agrupación ofreció baile y canto, y el público respondió coreando la mayoría de su repertorio. Se respiraba la unión entre generaciones de fans, adultas y jóvenes que apoyaban a la banda.

Ellos se despidieron con un “Mexican ska”, que dio entrada a la cara más tranquila y relajada del reggae con la agrupación de San Diego, Synrgy. La evolución del cierre fue tal, que el escenario se transformó en una pista de baile justo antes de concluir la noche del 5to encuentro: un espacio sin distinciones, en el que la música, disfraces, máscaras y la buena vibra fueron elementos homogenizadores.  

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