Una de las bandas que mas nostalgia causan en la ciudad por su estilo tan peculiar tanto en la música como en la letra, volvió a la ciudad. Temas controversiales han pasado en su trayectoria, desde la irreverencia y complejidad de sus rolitas, la separación de su antiguo vocalista y la expectativa del nuevo. Como sea que lo perciban, escuchar a PORTER en vivo siempre es un delicioso paseo musical.

 

El Black Box estaba que reventaba, en menos de una hora el segundo piso estaba intransitable, el calor se sentía mas de lo que hacia y la fila de la barra estaba alrededor del salón. El show estaba por comenzar y todos buscábamos adoptar un lugar para poder disfrutarlo al máximo.

 

Las luces se apagaron como señal de que era tiempo de abrir y la banda local Entre Desiertos nos hizo suyos con un performance muy completo y pulcro. Cinco entes en sincronía como ya es de costumbre, demostraron una vez mas que lo local nos puede sorprender y ninguna de sus presentaciones es igual. Se dejo ver el cariño que se han ganado pues alguno que otro del publico llevaba una playera de estos morritos locales, pero se noto mas cuando canciones como Semáforo, Crystal y Estatuas o Cifras fueron coreadas de principio a fin. Rommel Duran, el vocalista agradeció a los que cantaron con ellos y se despidió diciendo “Gracias a todos por aguantarnos, ahi viene Porter”, terminando su set con La Gota y el clásico corito a ritmo de reggaeton que ya es tendencia en sus presentaciones.

Obscuridad y de pronto sonidos distorsionados, que parecian indicar el inicio de el viaje astral que serian aquellas dos horas aproximadamente. Uno a uno tomo su posición y David, el vocalista vestido en un huipil tradicional mexicano en color negro y adornado con flores de colores vivos, apareció al final para comenzar el viaje con Cuxillo . Podía verse en el publico que se levantaba el vapor de sus cuerpos, esto parecía un ritual en donde la armonía entre las letras, la melodia, la banda y el publico fluia como un agradecimiento a los dioses. No hubo necesidad de tanta interacción entre Porter y los que nos reunimos ahí para disfrutarlos, había conexión que superaba la palabra.

 

La China, Rincón yucateco, Huitzil y Palapa fueron rolitas que interpretaron de su nuevo material, pero la nostalgia invadió el ambiente cuando Host of a ghost, Daphne y Vaquero galáctico sonaron para nosotros. El suelo colapsaría en cualquier momento de tantos saltos emocionados y extrañamente en algunas ocasiones el coreo superaba el volumen de las bocinas. Todos en trance y entregados a tan bonito viaje en el tiempo, donde algunos regresamos a la secundaria, otros a la prepa y otros mas conectaron con sus antepasados en esa bonita historia que es Moctezuma.

Nadie puede negar que las mejores cosas suceden al final, la canción que todos esperaban y que arrancó una que otra lagrimilla de emoción y un poco de dolor tal vez por un viejo amor o cualquiera que haya sido el motivo, Espiral nos hizo cantar a todo pulmón y esa parte en donde dice “Un grupo de doctores en Tijuana, dijo : ven yo te puedo ayudar” fue el detonante de la noche. Al final, Porter agradeció a todos los que decidimos tomarnos una noche para viajar junto con ellos y desaparecieron entre luces y humo. Todos seguíamos extasiados por lo que ahi había pasado, el Black Box se convirtió en una licuadora de emociones, recuerdos, sudor y cerveza con cánticos pre hispánicos y nostalgias adolescentes.

 

Volver a ver a estos tapatíos en la ciudad fue toda una experiencia. Comentarios como “no sabía que era tan fan de Porter, me se todas las canciones” y “Me gustan mas en vivo que en el disco” lo comprobaron.

Que bonito que Tijuana sea parte de este tipo de conciertos que le pegan a nuestro corazón nostálgico, cada vez se estan rifando con mas alternativas para escuchar aquí en la frontera. Que buena producción por parte de EV Productions, ¡un 10 para ellos y todos los que se rifan con eventos de calidad cada fin de semana en la ciudad!

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