Estando en la iglesia a la que asistía frecuentemente, a Tavo Torres se le ocurrió hacer una banda que transmitiera la palabra de Dios. Compartía esos momentos con otros jóvenes que al igual que él, querían llevar un mensaje de amor y esperanza a las personas y la mejor idea que se les vino a la mente fue la música. Estaban en la prepa, no tenían tantas responsabilidades más que pasar de “panzazo” de las materias para cumplir con el protocolo escolar. Pero había algo más en ellos que los llevaría a catapultar las ideas, querían hacer algo diferente con ello, algo que no se estuviera platicando ni compartiendo entre la escena local de Tijuana y crearon Los Hijos del Santo.

De eso han pasado ya 10 años, aunque en realidad son 11, pero por alguna circunstancia extraña y fuera de sus manos, no pudieron celebrarlo el año pasado y es hasta ahora que decidieron conmemorar algo que no solamente ha cimbrado sus vidas sino la de todos los que les rodean. Diez años parecen poco, dice Tavo, pero en realidad son muchos donde el sacrificio, el trabajo y la perseverancia han sido la latente para poder continuar, sobre todo en una escena difícil como la de Tijuana, en donde la innovación, la creatividad y la actividad están a la orden día, lo cual es todo un reto que la banda ha sabido manejar acorde a sus creencias.

“Ha sido un camino bien difícil”, dice Tavo, pero como le ha dicho su padre ‘si fuera fácil todo mundo lo haría’, y aunque a veces se ha desesperado porque las cosas no salen como quiere, ya sea porque se les han cerrado algunas puertas que ya veía bien concretas, entiende que son cosas que a veces no están en sus manos, pero a diez años todo es diferente, me comparte, porque cuando iniciaron estaban en la prepa y no había tanta responsabilidad: “ahora la mayoría somos padres de familia, eso también lo hace difícil, pero afortunadamente tenemos el apoyo de las familias y sin ellos no podríamos seguir haciendo esto”.

Durante todo este tiempo, Tavo ha sido testigo de las altas y bajas en la escena musical de Tijuana, porque de repente ha visto muy alto el panorama con bandas de mucha calidad, pero que con el tiempo se fueron apagando, desintegrando o que fueron perdiendo el interés o la magia, porque es difícil mantenerse en esta ciudad con tanto movimiento, aunque lo bueno de Tijuana, comenta, es que a veces no necesita tanto empujón para que agarre camino, porque es una ciudad en donde la gente constantemente está activa y “ahora sí que con cualquier chispa puede prender”

“Esa es la ventaja de ser frontera y poder compartir con Estados Unidos los escenarios, al igual que ver otras bandas de fuera, por ello creo que Tijuana tiene de todo, con sus altas y bajas, pero creo que ahorita estamos en una muy buena posición en el ska, el reggae, el rock y el punk”, resalta.

Lo interesante que Tavo ve ahora es que se están generando espacios como el Conversatorio de Erizo, que se realizó el pasado 24 de febrero en el Cine Tonalá, en el que igual convergieron distintos géneros que antes se veían impensables, un evento en el que no compartieron escenario pero si un momento para mostrar sus trabajos y público, porque aquí, resalta, “no se trata de estarnos robando público sino de unirnos para que todo jale parejo y siempre para arriba”.

En ese entendido, Los Hijos del Santo, dice, han tenido la oportunidad de participar en infinidad de eventos fuertes de la ciudad, por ejemplo el Festival Entijuanarte, Festiarte y Fusionarte, que son eventos que se prestan para compartir la música en un escenario con más bandas y para la misma gente, algo que la banda ha aprovechado muy bien y que han cuidado en el sentido de no aburrir a la gente, porque, comenta Tavo, estando siempre en cada evento y en todos lados a veces es contraproducente, porque llegan momentos en que la gente sabe “cómo va tu show y lo que vas a presentar y no hay ese factor de sorpresa”, algo muy necesario que deben tomar en cuenta las bandas.

Sin embargo, Tavo sabe bien que “la gente tiene hambre de música, y les gusta y les apasiona como a nosotros nos gusta también hacer música, es algo que compartimos con la gente de Tijuana, que agarren o no una guitarra o un micrófono, igual tienen una pasión por la música”, por ello siempre están preocupados y ocupados en crear, en ensayar y en trabajar para seguir haciendo música y estar constantes en ello.

Ahora que ya han pasado 10 años, recuerda todas las cosas “bien buenas” en la banda, aunque es algo que todavía no le sacian y no le llenan, y aunque no sabe si eso “esté mal o sea algo bueno”, quiere seguir creciendo como músico y con la banda, porque les han pasado cosas como el concurso “Regreso a Clases como un Rockstar”, en el que de 300 bandas que concursaron a nivel nacional, quedaron en el primer lugar y les tocó viajar con Panteón Rococó, algo que cree fue “demasiado y muy bueno” y por lo que está muy agradecido, pero que no le es suficiente, porque considera que hace falta más y siguen trabajando para que esos sueños se concreten.

Pero a todo esto, ¿cómo le han hecho para mantenerse siempre unidos y creando? Tavo cree que es porque comparten esa pasión por la música, por llevar un mensaje diferente, que ha sido el propósito de la banda desde un principio: el hecho de llevar un mensaje de amor y de esperanza, además porque han visto cómo está terminando la sociedad y nuestro mundo, porque “nos lo estamos acabando por cuestiones de avaricia y corrupción, y estamos viviendo el fruto de un mundo alejado del amor, la alegría y el gozo, por ello pensamos en transmitir ese mensaje, porque somos humanos y también necesitamos sonreír, más allá de todas las desgracias, y esa visión la comparte el resto de la banda”.

Por eso ahora están muy contentos de este aniversario que van a celebrar el próximo 25 de marzo, en el Anfiteatro del Instituto Cultural de Baja california (ICBC), porque según Tavo va a ser una presentación como nunca antes la habían podido presentar, pues siempre les había tocado ser la banda local en los eventos, ya que el escenario siempre está preparado para la banda fuerte que se presenta, pero ahora les va a tocar a ellos demostrar todo el potencial y el talento que tiene la banda.

El día del evento Los Hijos del Santo van a presentar rolas nuevas, la banda va a ser mucho más grande con invitados percusionistas, habrá visuales especiales de la banda en las pantallas, un show de luces muy bueno y sobre todo tocarán rolas viejitas que no han tocado mucho en algunos conciertos, será como “un viaje en el tiempo”, dice Tavo, en el que van a participar algunos buenos amigos invitados como Big Javi de Inspector, Chuy Califas de Palos verdes, Chuy de La Sucursal de la Cumbia y Ray Alonso, además de que todo el show lo van a grabar en video.

Así que ya sabes ERIZO, si eres seguidor de Los Hijos o si apenas los vas conociendo, esta es una fiesta que no te quieres perder.

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