De ser un humilde estadunidense sureño, Presley estableció la música y la moda de las décadas 50 y 60, pero su legado continúa en nuestras bandas.

 

Hace 38 años murió el ícono del rock and roll Elvis Presley, un artista que sigue vigente gracias a su legado. No solamente fue uno de los pioneros del Rock and Roll como música, sino como un estilo de vida.

Elvis era diferente: su voz, imagen, actitud, y su peculiar movimiento de caderas que desmayaba a las mujeres. Aunque no era bien visto por familias conservadoras, adolescentes y hombres de mediana edad querían ser como él.

Nacido en 1935, en una casa humilde de Mississippi, tuvo su primer acercamiento con la música gracias a su madre, miembro de la iglesia pentecostal, que lo inscribió en el coro.

A sus trece años, su padre le regaló su primera guitarra y el mundo nunca fue igual para él. En el colegio vestía pantalones negros con chaquetas rosas. Usaba el cabello y patillas largas. El puberto rebelde comenzó a cantar en eventos escolares. Le gustaba el country considerada música de blancos y el blues, reconocida como música de negros.

Uno de los aportes indiscutibles de Presley fue que mezcló ambos géneros y con ello dio, tal vez sin saberlo, los primeros pasos para lograr un ritmo universal.

En 1953 Elvis entró a un pequeño estudio de grabación local para grabar un disco que regalaría a su madre. El productor del estudio, Sam Phillips, se interesó en él y le imprimió dirección: con Elvis, “la música de negros”, dejaría de ser “música de negros”.

Phillips no se equivocó. Elvis alcanzó popularidad rápidamente. Comenzó a tocar en eventos locales, lo publicaron en periódicos, revistas, radio y televisión. Con el tiempo llegó al cine. En tres años, el músico se convirtió en icono mundial.

Hoy lo sabemos. Lo distinto cautiva, y Elvis era una encantadora rareza que no cuadraba con la cultura de su época.

Quizás el legado más grande de Elvis fue la consolidación de la figura de rockstar. ¿Qué músico no se preocupa por su vestimenta tanto como por su música?

Elvis revolucionó a la juventud en los años 50 y 60, cuyo futuro se limitaba a trabajar. Javier Bátiz, el músico roquero recuerda:

“Sale Elvis, que trae una música que hace que evolucione la gente, y entonces lo toman como revolución, y vienen los trancazos… Y no fue una revolución como tal, fue más bien una evolución”.

Con Elvis nació la actitud del rocanrolero. Más que un género musical, un estilo de vida. La estética tomó mucha importancia en esa época. Los hombres querían vestirse y actuar como él, los artistas se inspiraron en su música. Incluso Javier Bátiz, que inició su carrera tres años después del surgimiento de Elvis Presley.

“Y claro. Elvis tuvo mucho que ver conmigo. Con mis novias. Hasta la fecha… Me casé hace tres semanas, e invité al tenor Marco Antonio Labastida a que cantara It’s now or never, de Elvis Presley. Hasta ahorita, tiene mucho que ver la música de Elvis”, dice Bátiz.

 

 

 

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