El mes pasado, Argentina aún luchaba por la despenalización del aborto hasta la semana 14 de gestación. Proyecto de ley que fue aprobado en junio por su Cámara de Diputados, pero rechazado a principios de agosto por el Senado, dicho movimiento tuvo una cobertura enorme en las redes y en los medios internacionales por el peso de la problemática.

 

Por otro lado, en México sólo en una de las 32 entidades federativas se permite el aborto libre hasta la semana 12 de gestación. Según GIRE, el Grupo de Información en Reproducción Elegida, en los últimos 10 años 4246 personas han sido denunciadas por interrupción de embarazos. Y sólo en Baja California, 300 adolescentes han sufrido embarazos espontáneos, como informó el periódico Frontera el lunes 17 de septiembre.

 

El aborto siempre ha sido causa de mucha controversia, es el típico tema que te dan en la escuela cuando se está aprendiendo a debatir, y la gran mayoría sabe por una conocida que la prima de una amiga de quien sabe donde, lo hizo. Para el aborto sólo existen dos lados, el que está a favor de su despenalización, y el que está completamente en contra. No hay punto medio, no hay espectro gris.

 

Los argumentos para su legalización varían entre la libertad de elección de la persona gestante, el motivo por el que se dió la concepción (la mayoría violentadas contra su libertad), la seguridad de realizar un aborto bajo los regímenes de salubridad y con personas especializadas en la salud, etc. mientras que los argumentos para su penalización van desde la defensa de la vida del embrión, hasta opiniones sesgadas por la religión y la moral, los valores familiares, etc.

Caí en cuenta que todos tenemos una opinión sobre el aborto, pero que la mayoría no conocemos lo que es tener que pasar por uno, entonces me di la chamba de buscar a alguien que haya vivido la experiencia en carne propia, para conocer un poco del proceso y exponerlo tal y como es. Pregunté entre mis conocidas y di con Mariel, una chava de 23 años que se vio en la necesidad de abortar.

 

Mariel, originaria de Querétaro, tiene 4 años en la ciudad. Su papá falleció cuando tenía sólo 3 años y su mamá los crió a ella y a su hermano mayor hasta que falleció cuando ella tenía 16. Tuvo que salirse de la prepa y meterse a trabajar en un restaurante de comida corrida, donde a los 18 años conoció a un vato que prometió sacarla adelante si se venía con él a Tijuana. Así fue.

 

Nadia: ¿Cómo te enteraste y te sentiste cuando te diste cuenta que estabas embarazada?

Mariel: J y yo ya teníamos un año y medio viviendo juntos, yo trabajaba de mesera y un día sirviendo unas tostadas de mariscos me dió mucho asco y vomité. Nunca me lo hubiera imaginado porque J era bien cuidadoso y siempre usábamos condón cuando teníamos sexo, entonces le dije que no me había bajado y me compró una prueba. Me acuerdo que estaba en el baño del trabajo, él en la puerta y mi jefe en el pasillo del baño esperándome. Sabía que el positivo no iban a ser buenas noticias pero de todas maneras todo estuvo muy raro porque mi jefe se empezó a reír y J se levantó y se fue gritándome de cosas y mi jefe namás me dijo que me fuera mi casa.

 

N: ¿Cómo tomaste la decisión de abortar?

M: A los dos días, estábamos comiendo en nuestra cocina y el estaba un poco alterado, no habíamos dicho nada sobre eso, entonces le pregunté que si qué íbamos a hacer. Se levantó de golpe, tiró la silla, me aventó una caja y me dijo “te las tomas o te regreso”. Yo la verdad no me quería regresar a Querétaro, no tenía donde estar y mi hermano no me iba a echar la mano entonces la verdad ni la dudé.

 

N: ¿El te dijo qué hacer o cómo le hiciste?

M: En internet encontré un blog que daba las instrucciones para abortar con pastillas. Te tienes que tomar 4 cada tres horas nada más 3 veces,  pensé que iba a estar fácil.

 

N: ¿No lo fue?

M: (Conteniendo las lágrimas) no. Estaba desesperada y tenía miedo, bastante. Después de las segundas tres (pastillas) me empecé a sentir extraña, no se sentían como cólicos normales, además empecé a sangrar mucho y se me empezó a subir la temperatura, estaba sudando y temblando y tenía mucha mucha sed.

 

N: ¿Y J dónde estaba?

M: Trabajando. Llegó después de un rato pero yo ya me había terminado las pastillas. Le dije que me sentía muy mal y él me dijo que era lo que me tocaba aguantar, me gritó “es tú culpa, es tu culpa”, (conteniendo las lágrimas) me decía que él no podía ser papá y que si las pastillas no servían me iba a mandar de regreso a Querétaro.Yo me sentía muy débil pero estaba en mi cama, y pues le marqué a una compañera y me dijo que si el sangrado no paraba que ella me llevaba al hospital. El sangrado si paró, pero de todas maneras aunque no hubiera tanta sangre era algo muy feo de ver, además me dolía mucho la cabeza y la panza y yo solo pensaba en que no me quería ir a Querétaro y que quería estar con J.

 

N: ¿Cómo supiste que sí había funcionado?

M: Pues ya no me salía sangre y como a los 2 días ya estaba normal, pero ya no estuve en mis días hasta como 4 o 5 meses después. Me enfermé de una infección un poquito después y no podía estar mucho tiempo parada, pero ya no estaba embarazada y J estaba bien y ya no me gritaba.

 

N: ¿Tu y J siguen juntos?

M: Sí, ya tenemos rato. A veces nos peleamos pero vivimos juntos y ya es diferente. Además el me trajo de Querétaro y los dos pasamos por algo muy difícil y así fue su manera de sacarlo.

 

N: ¿Qué opinas de que se busca la legalización del aborto?

M: Sería de mucha ayuda la verdad, yo no sabía qué hacer hasta que encontré la página esa y la verdad ni leí bien porque no entendía que me iba a pasar, entonces las muchachas en esa situación, ya sabrían que hacer y pudieran ir al doctor y seria más fácil, no se trauman con todo lo que les toca sentir.

 

N: ¿Te afectó de alguna manera todo por lo que pasaste? ¿qué te dijeron en el trabajo?

M: Después me enteré que mi jefe fue quien le dio las pastillas a J, que se las había dado a una novia porque ya tiene esposa y no quería problemas, entonces el se portó bien conmigo, me dejó descansar 3 días. Cada que siento cólicos, que son muy poquitas veces, me da mucho miedo, me recuerda a lo que sentí ese día, y solo pienso que ya no quiero pasar por eso otra vez y ahora una parte de mi salario se va a mis pastillas anticonceptivas.

 

 

Así como Mariel, hay muchas mujeres en todo el mundo que se ven orilladas a terminar sus embarazos. Por decisión propia o impuesta, son expuestas a altos riesgos de salud física y mental. Las que pasan por todo este rollo, además de ponerse en condiciones peligrosas al realizarlo en la clandestinidad, no saben en realidad qué es lo que se tiene que hacer y sufren en su mayoría un juicio por las personas a su alrededor.

 

La lucha por la despenalización del aborto, no está a favor del aborto en sí. Sabe y reconoce las dificultades que conlleva y se espera que cada vez sean menos las mujeres que lleguen a tal punto, pero que si deciden hacerlo, que su vida no se vea en riesgo ni disponga de los recursos económicos con los que la persona cuenta. Además, busca que la educación sexual sea promovida entre los adolescentes de temprana edad para que puedan aprender y decidir cómo llevar su vida sexual, busca que el conseguir anticonceptivos sea un proceso aún más sencillo y sin tantas trabas y prejuicios para poder prevenir los embarazos no deseados. Y, final y principalmente se busca el aborto legal para que quienes se vean en la necesidad de realizarlo, lo lleven a cabo en un ambiente seguro, con guianza y protección de expertos en la salud y no mueran en el proceso.

 

Aquí, la intención no es decirles que estén a favor o en contra de algo tan grande como esto así como así. Se busca exponer y presentar estos casos, para tener una concepción un poco más amplia de la situación. Uno nunca sabe lo que puede pasar, aunque existan los métodos anticonceptivos, no hay ninguno que sea 100% seguro y los que se le acercan vienen con un sinfín de efectos secundarios. Un embarazo se causa por dos personas, y la culpa casi siempre recae en sólo una. Debemos estar dispuestos a escuchar y a empatizar con quienes están en la lucha, además de formar nuestra opinión completamente argumentada para participar en estos foros de discusión o apoyar al frente al que se decida pertenecer.

 

El 28 de septiembre, se tiene planeada una marcha- manifestación por la despenalización del aborto organizado por Círculo Violeta Tijuana, una colectiva feminista. Están invitados a asistir, si así lo desean, o de estar al pendiente de las publicaciones de Erizo y del resto de los medios para ver cómo se desarrolla y se soluciona esta problemática que nos involucra a todos.

 


De Leon, Nicolle. (2018) "Sufren aborto 300 jovencitas". Periódico Frontera. Recuperado de: https://www.frontera.info/EdicionEnLinea/Notas/Noticias/17092018/1373434-Sufren-aborto-300-jovencitas.html

GIRE. (2018) Línea del Tiempo: Aborto y la SCJN. Recuperado de: https://gire.org.mx/consultations/?type=aborto-legal-y-seguro


 

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