“Ahí donde haya un hoyo crecerá un Emiliano Zapata. Viva el arte de las pequeñas revoluciones porque de éste emanan las grandes esperanzas”.- Manifiesto de Arte Urbano, Ensenada 2015.

 

Un proyecto que recientemente llamó la atención del equipo Erizo, está en Ensenada. O más bien, estaba, porque el gobierno lo retiró. Se trata de una intervención urbana que fue creada por el Colectivo 646, con el nombre de “Las Cabezas de Zapata”.

Quizá lo recuerdes como una serie de bustos, clavados en postes a lo largo de varias calles del puerto, aunque si nunca las viste, aquí te contaremos cuál es la historia detrás del colectivo y sobre todo, de esta obra.

“646” es un colectivo artístico originario de la ciudad de Ensenada. Es de ahí que adoptaron el 646, en alusión a su clave lada, así como lo hacemos en Tijuana con el 664 por mera identidad.

Este grupo de artistas se compone de 10 miembros fijos y una cantidad indefinida de colaboradores, dedicados a la arquitectura, escultura, pintura, fotografía, video, diseño y escritura, con apoyo financiero del Centro de Resistencias e Investigaciones Artísticas (CRIA), aunque también invierten de su propio bolsillo.

El año pasado se dieron a conocer por una exhibición pública que se instaló en banquetas y calles en protesta contra de los baches y grietas que el ayuntamiento no arreglaba.

Así, el colectivo mató dos pájaros de un tiro. Se encargó de tapar los hoyos del suelo y presentó a la ciudad su primera creación, con cabezas del líder revolucionario, Emiliano Zapata, corazones anatómicamente correctos y el busto de un hombre indigente conocido como “el Nico”.

La figura de “El Nico” fue especialmente controvertida, pues algunas personas se indignaron alegando que el dinero gastado en las piezas pudo ser útil para llevar al “Nico” a algún centro de salud mental.

El colectivo, defendiendo su postura, respondió que estas situaciones son las que el gobierno debe atender y que el busto fue justamente un llamado a tomar acción.

La elección de Zapata, en palabras del colectivo, se dio al tratarse de “un héroe emblemático que representa los ideales del pueblo y la justicia ”, pues no se convirtió en político, sino que prefirió cuestionar al poder, a beneficio del pueblo.  

Y a pesar de ser un colectivo apolítico, un miembro del colectivo que prefiere no incluir su nombre, nos comentó que no están en contra del sistema, aunque sí de la mala administración que hay en la ciudad, principalmente de sus calles.

El pasado mes de febrero, el gobierno decidió retirar las esculturas de la ciudad, argumentando que la obra no tenía permiso de suelo para estar en las calles. Aun así, los artistas del 646 ya están preparando su siguiente movimiento, aunque de momento no adelantan nada.

Al preguntar si pensaban tramitar permisos en un futuro, el colectivo nos dijo que no, asegurando que esto le restaría todo su peso y valor al proyecto. Al final, el propósito de este grupo es la protesta y seguirán trabajando como lo han hecho a la fecha, sin importar que el gobierno los siga retirando.

 

 

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