El metro de Nueva York es uno de los más largos e intrincados del mundo, hay una infinidad de túneles, pasadizos, recovecos y las historias que los rondan son igual de interminables; desde hombres topo hasta caimanes que recorren los andenes.

Una de estas historias, una real, es la de este par de mexicanos que han tomado el subterráneo como su guarida: Chango.

La historia de este dúo de enmascarados comienza en una tocada de Hong Kong Blood Opera en Saltillo, Coahuila, hace algunos años. Hablo con Javier Barquet (Sintetizadores) y le pido que me cuente un poco de la historia.

JB: Ese día el baterista Tony Bojórquez y yo nos hicimos buenos amigos, compartimos algunas anécdotas e intercambiamos información. Tony es de sonora y yo de Saltillo. Un par de meses después recibo un mensaje en el Messenger con una invitación para venir a la cuidad de Nueva York, creo que lo pensé por un par de noches y decidí lanzarme. ¿Quien no, verdad?

Javier vendió su coche y compró un vuelo, empacó sus cosas y pronto ya estaba lavando platos en un restaurante en Nueva Jersey, donde primero residieron. Ambos músicos provienen de la escuela Punk Rock así que en seguida se identificaron.

JB: Hemos ido a un montón de shows juntos. Bandas de todo tipo, clínicas en el Guitar Center y aprovechamos cada oportunidad que nos da la ciudad para rozarnos con cualquier forma de música o arte.

Estar en una ciudad como Nueva York seguramente abre los sentidos, las ganas de explorar detonan. Hay tanto talento en la calle, tanta diversidad, cultura y arte que es difícil no sentirse inspirado y ponerse a crear. Así que todo inició en el sótano donde vivían, cargados con midis y octapad empezó un jam que terminó con un EP en SoundCloud del (en ese entonces llamado) 164.

Al poco tiempo se mudaron a Brooklyn, se hicieron de una batería de carro y una bocina activa; pelaron dos cables y se fueron a la calle.

JB: Empezamos a tocar en Washington Square Park y nos callaron a los 5 segundos. Descubrimos una fea verdad… no se puede usar amplificación al aire libre sin el debido permiso. Lo que nos mandó al subterráneo, como ratas… jajaja.

A la escena del surf siempre le ha dado por usar máscaras de luchadores pero me queda claro que lo de ustedes no va por ahí, ¿qué onda con la estética de Chango?

JB: Mi hermano fue un Luchador profesional y desde chico me encantó la lucha libre.
Las máscaras han andado por la casa toda la vida y la verdad no recuerdo de dónde salieron las primeras que utilizamos en el metro pero fue el Santo y Blue Demon. Desempleados nos salimos a tratar de sacar algo de dinero sin la necesidad de trabajar y en el subterráneo la respuesta de la gente fue asombrosa.

¿Rompieron madres?

JB: Al principio sonábamos del carajo. Ni tenía sentido lo que hacíamos. De ahí salió el rollo de ponernos las máscaras. Nos dio un poco más de confianza, ahora se ha vuelto una parte de mí. Algo que me pongo y me permite desenvolverme completamente en el ambiente que estemos creando.

Un personaje. Un alter ego.
JB: Nos da total anonimato.

El dueto se ha presentado en lugares como Apollo Theatre en Harlem, New York Fashion Week, Makers Fair, South by South West y The National Arts Club, así como la Universidad de Nueva York. Todos estos sin nombrar los numerosos venues de la gran manzana donde permanecen como una banda activa haciendo presentaciones un par de veces a la semana.

JB: Hasta en una fiesta swinger tocamos alguna vez. Bodas, divorcios, fiestas gay. De todo un poco.

Hace un par de semanas Chango estrenó el video Oy Vey!! en el que participa una de las celebridades más importantes de Youtube en N.Y.: Matthew Silver, además de otro personaje del metro neoyorquino, The Silver Cowboy.

Cuando vi Oy Vey!! me recordó mucho toda la estética de CKY, aquel show de Bam Margera previo a Jackass donde todo era un completo desmadre. La nostalgia nos juega bromas memorbles.

¿Cómo fue la onda de hacer este video e incluir a estos dos tipos?

JB: Matthew Silver y The Silver Cowboy son artistas callejeros como nosotros. Fue fácil identificarnos y empezar a colaborar juntos. Matthew Silver es mi vecino, vivimos en el mismo barrio. Estar tocando en la calle hace que conozcas a todos.

El acercamiento con el director Lee Milby, quien ha trabajado con un montón de artistas internacionales, incluyendo la sensación del violín Yut chia fue por parte de Tony (Batería) y el resultado ha sido magnífico.

JB: Todos somos una pieza importante en este vídeo pero Matthew es la sensación del Internet que nos ha ayudado a hacer viral un par de vídeos. El Primero junto 1.5 millones de visitas en 2 días.

Este par se vuelve un proyecto internacional, el metro les ha dado el mejor exposure del que podemos imaginar. Actualmente trabajan en conjunto con una agencia de Corea del Sur sobre músicos callejeros en NY. y Chango es uno de los personajes principales. Este documental terminará en Netflix. El año pasado estuvieron en la revista de Virgin Airlines, Dj Mag, Animal NY. La capacidad que tiene este proyecto es extensa.

JB: Llamamos mucho la atención aparte de las máscaras por los tremendos bajos.

¿Qué sigue? ¿Para dónde van?

JB: Tenemos planes de ir de gira a México en septiembre y octubre. Y para el próximo año estamos viendo la posibilidad de ir a Europa. También hay planes de Uzbekistán y trabajamos con la marca Bata Spasojevick en Serbia.

La escena del indie se mantiene, me atrevo a decirlo, por la escuela del Punk Rock, un ejemplo son estos dos.

JB: Todo este pedo es DIY. A la verga la corporación y las disqueras grandes. Claro a todo mundo le gustaría hacer un chingo de lana de ser artista pero la verdad es un camino bien largo que recorrer. Yo creo que la constancia es lo que hace el éxito y a los punkers pues nos vale verga; cuando algo te gusta y te hace feliz pues no lo dejas.

A veces vamos y hacemos un set a media noche nomás porque podemos o queremos dinero pa’ unas cheves.

Chango es un proyecto punk revolucionado y adaptado a la cuidad. Estos tipos encontraron la manera de hacer todo portátil y eso los hace poder entrar en cualquier sitio, manejan sus propios códigos donde convive el sonido y la estética con el cyber punk que resulta irresistible a los oídos y pies de cualquiera.

Escúchalos acá:

Comentarios