Luces de jardín cálidas, luna llena y un jazz de elevador chido sonando en el fondo, nos hicieron compañía el pasado viernes en la primera edición del Casette Music Fest.

 

Noche ERIZA por: Johana Nicasio

Los asistentes estábamos a la expectativa sobre qué podría resultar de este nuevo evento emprendido por Leonardo Padrés, baterista de Vinyl Beach, quien junto con sus amigos, lograron una logística de cien para toda la noche.

Apenas llegar al Patio Picnic de La Mezcalera, ya se sentía un ambiente fresco y buena onda. Hubo quienes llegamos muy puntuales para darnos el lujo de escuchar el line up desde el comienzo. En una grada a la orilla del recinto, algunas personas empezaron a tomar su lugar. Otros cuantos decidieron sentarse sobre el pasto sintético del jardín, simulando un picnic musical.

Los instrumentos se dieron vuelo a las 8:15 con Mountain Bridge. Quienes estrenaron el evento con tres rolitas de su último material Some kind of love. Le siguieron los muchachos de See Saturn. Que a pesar de tener un año tocando como banda, han sabido abrirse un espacio en la escena de la ciudad.

Le siguieron dos banditas que se aventaron a tocar sin algunos de sus integrantes; que por azares del destino no pudieron asistir: Desde el Balcón que nos canto algunas de sus rolitas más sad, logrando adentrarnos en un mood melancólico recordando los desamores de la vida; y Zadkiel que nos regaló su nuevo sencillo “Mi pueblito” que habla sobre el ir a la panadería en domingo, comida rica y un bello amor.

Hasta el momento, estábamos todos en nuestros sitios, a nuestra manera, disfrutando y bailando las canciones de todas las bandas. A veces agitando la cabeza y hombros de un lado hacia otro o moviendo los pies simulando el ritmo de la batería.

Los Playa de Vinil aka Vinyl Beach nos pusieron a bailotear con sus guitarras cool y su look noventero. Desde arriba lograron transmitirnos su esencia y unas muy bonitas vibras.

Fotografía: Arturo Santos

Los ánimos se comenzaron a ensalzar cuando Policías y Ladrones se hicieron del escenario muy a su estilo, tocando las  canciones  favoritas de muchos en el público, logrando que unos tantos se acercaran al escenario.

Fotografía: Arturo Santos

 

Fotografía: Tony Limon

Fotografía: Tony Limon

De quién sabe dónde, comenzaron a asomarse aún más personas por el patio trasero de La Mezcalera, haciendo que el ambiente se pusiera más sabroson. En lo que la banda estelar tomaba su tiempo para acomodarse en la tarima, aprovechamos para cotorrear un rato con nuestros compitas e incluso a hacer otros nuevos.

Finalmente subió Ethics y nos regaló una chula presentación, cerrando la fresca velada con sus sintetizadores haciendo vibrar el lugar y al público.

Fotografía: Arturo Santos

Hay que aplaudir la producción del fest: sonido, luces, escenario, el staff y la puntualidad de cada presentación fue impecable. Todo coexistió en una combinación perfecta para que cada banda se desatara a su ritmo y lograra un show lleno de amor y calidez.

Poco a poco estas presentaciones han ido ganándose el afecto de muchos morritos en la ciudad, y es que definitivamente el poder asistir a estas tocadas con amigos (o solos) abre un mundo nuevo, donde disfrutar de buena música y talento en vivo se vuelve cada vez más atractivo.

Apoyar a nuestras bandas locales favoritas es posible casi cada fin de semana y asistir garantiza una noche diferente en nuestras vidas cotidianas, salir de la rutina y soltarse un poco bailando a la simetría y genialidad de cada banda.

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