Adeumazel es una banda originaria de Tijuana que inició en el 2010, con temas totalmente originales: mágicos sonidos, ideas reales de la existencia en la esquinita de este mundo y constantes propuestas de género NO obligatorio, algo diferente pues’n, disfruten de esta radiográfica entrevista.

ERIZO (E): ¿Qué significa Adeumazel?

Eunice: Es literalmente las iniciales de nuestros nombres, de Adrián y de Eunice. Cuando empezamos nada más éramos dúo: guitarra, bajo y más él, así, “mazel”, sin las tildes y con zeta, para despistar, era un ipod que teníamos. Adrián grabó todas la guitarras.

Adrián: Grabé toda la armonía, todas las bases de unas cuatro-cinco rolas, así.

Eunice: Entonces le pusimos play y marcaba el tempo y empezamos a tocar; él haciendo improvisación y toda la onda, y yo con el bajo y el backing track en el ipod.

Adrián: De “yo en vivo en mi cuarto”, entonces éramos Adrián, Eunice + el ipod.

Eunice: Siempre se me ha figurado como si fuera una palabra en otro idioma, y nos han preguntado ¿oye, qué significa? ¿es cómo francés o portugués? y les explicamos más o menos, pero ya ahorita no lo veo como si hubiera un ipod ahí, obviamente. No sé, creo que se ha convertido en muchas cosas, en colaboraciones, en muchas historias, evolución, muchos cambios, ya seis años con la banda, hemos pasado por bastante aprendizaje.

Adrián: Ha sido una trayectoria musical de crecimiento y de conocimiento en general, porque no nada más ha sido tocar música, el proyecto abarca, pues esto, hablar con otras personas, integrarse con otras personas y sus proyectos, entonces es como ir madurando dentro de lo que hacemos, porque ya es un putero de “do it your self”. Extrañamente también se ve el lado medio elitista de la gente, en el movimiento de la música; lo que es coordinar eventos y así, se ve cómo en todo, los circulitos se van formando y cómo entrar en ciertas partes y cómo ir moviéndote en esos ámbitos, eso es lo más extraño de tocar música, o sea esa parte de negocio es algo que últimamente se está haciendo más aparente, no nada más es nuestro proyecto musical de ¡oh, sí nos reunimos, y tocamos, y nos la pasamos a toda madre! sí pasa, pero ahora sí es un chingo de trabajo, completamente independiente de sentarnos a tocar, la creación, lo espontáneo, es ir taloneando gente y hablando dónde nos vamos a mover, dónde vamos a sacar equis mercancía, qué tipo de gente existe, mercados y así, ya no estás pensando como pinche músico, está bien culero eso, (risas) perdón, ¡hey, nunca me había desquitado! Adeumazel, personalmente ya es inversión y trabajo, me acuerdo la primera vez que edité mi página de facebook, porque estuve por muchos años en contra de eso, incluso de los telefonitos, pero Eunice me hizo una página, y hay una parte donde dice dónde trabajas, en ADEUMAZEL, le puse. Antes nunca fue jale, es gustoso hacer todo de cierta manera, porque cuando algo sale, se siente uno orgulloso de lo que logra, pero de ahí en fuera, antes era como “queremos tocar nuestra música”.

Eunice: Sí, era nada más un concierto para nuestros amigos y nuestros perros (risas), ahorita ya no veo Adeumazel como nuestros nombres, al principio sí me costaba un poquito de trabajo que nada más tuviera el AD y el EU, porque ya había más gente involucrada, pero no les molestaba, así como que, “no hay problema” puede ser más el pilista, más ellos, pero Adeumazellos, como que no quedaba.

Adrián: También tripeamos Adeumazella, en algún momento; sí pensamos en cambiarle el nombre, pero les latía, ya no se trataba nada más de nosotros, solito fue tomando su forma, como era naturalmente.

 

E: ¿Quienes son Adeumazel?

Eunice: Ahorita está en los teclados Luis Valjean, en la batería Lisa Jay, Adrián Campay en la guitarra y yo en el bajo.

Adrián: Sí, de hecho a Lisa la teníamos solicitada así como músicos desde hace mucho tiempo, tocó con nosotros como dos veces, así nada más como “esta rola vamos a jammearla”, desde ese momento, uno reconoce la química que tiene con otro músico, en chinga, de volada, las primeras dos-tres notas que tocas juntos, te das cuenta si va funcionar o no, y pues con ella nos dimos cuenta, pero se le hizo algo intimidante, porque estábamos medio loquillos en lo que queríamos hacer y pues ella dice, “no, es que sus estilos no los conozco”, pero nosotros “no hay pedo”, pero la morra se desafanó de la música por un tiempo, y luego regresó a la música, y en lo que nos enteramos que efectivamente ella se estaba disponiendo a la posibilidad de moverse de nuevo como baterista, le dijimos “quiúbole, caile”.

Fotografía por SQR

Fotografía por SQR.

E: Respecto a los géneros, ¿qué es lo que están haciendo como composición musical? (Llega Lisa Jay)

Adrián: Una persona en particular que colaboró con nosotros, fue de su boca que salió la onda de “género NO OBLIGATORIO”, justo así, porque sí nos gusta de todo, de todo hay un friego, y de todo hay un friego muy bueno ¿no?, así que nunca nos quisimos limitar y particularmente al principio teníamos una onda de que si era un groove, cuatro vueltas y ya era demasiado, ¡ya! ¿ya estás listo?, ¡perfecto!, ya supiste y ¡bye! a otra cosa.

Eunice: Te cambiábamos de groove, y te cambiábamos de tempo, de todo, así pasábamos de mayor a otra cosa totalmente diferente.

Lisa Jay: Sí, aparte están en sus veintes, entonces tienen como esas ideas raras de niños autistas, THD, musicalmente tienen eso, sí.

Adrián: THD MUSICAL, ¡dude!, eso es nombre de una rola (risas), ¡escríbelo!

Lisa Jay: Y uno acá de grande lo ve y me sacan de mi órbita, porque yo estoy así, nada más esperando ver dónde van a caer, para poder caer con ellos, como gato, así que eso es lo interesante de su propuesta, porque todo lo traen ellos, acá en la cabecita, yo nada más los voy siguiendo. Luis está haciendo cosas muy buenas ahí también, está metiendo locura.

Adrián: Está también entregándose, metiéndole de lo suyo, se está dejando, es maleable, como todos. No todo va a salir exactamente como lo tienes en tu cabeza, de ser así creo que sería otro mundo.

 

E: Cuéntanos más de tí, Lisa.

Lisa Jay: Vengo de una pedacera de cosas, he estado en varios grupos de géneros obligatorios como rock, pop, ska, reggae, y ahora éste “no obligatorio”, pero tengo veinte años más o menos, desde que empecé a tocar la batería, pero cinco años estudiándola; con Adeumazel, un poco menos del año.  

 

E: (Llega Luis) Te esperábamos Luis, háblanos un poco de ti.

Luis Valjean: Soy un poco tímido, me llamo Luis Martínez, Valjean es mi nombre artístico, (risas sorpresivas) me dicen así por la película de “Los miserables”; soy tecladista, llevo tocando unos veinticinco años en diferentes proyectos de covers y así, rock en español, rock clásico, rock en inglés, rock-pop, pero tenía rato que quería tocar en una banda original, proyectos originales y pues fui a ver a Adeumazel, y me gustó mucho como tocaron, el trip, y les mandé un correo diciéndoles que me gustaba el cotorreo y que si necesitaban tecladista que ahí estaba, pasaron como unos dos meses y luego me contactaron, tenían toquines, y de ahí pues me aprendí un par de rolas de las que tienen y les saqué un poquito de melodía, fui con ellos y tocamos; de volada en cuanto llegué por la forma en la que agarran sus instrumentos dije “estos batos saben lo que están haciendo”, porque en esas cuestiones musicales, tan importante es el talento como la disciplina musical y la primera impresión que me dio fue que tenían talento y eran muy ordenados en su forma, y así fue. De dos canciones, se convirtieron en trece conmigo, quince, y ya pues hemos trabajado sobre ellas, la composición ya la tenían hecha ellos, todo el repertorio, pero yo la he estado complementando con teclado, sonidos, sintetizadores, piano, flautas, shakers, instrumentos acústicos, la idea es seguir expandiendo eso, que cada rola tenga una diferente esencia, que puedas ir y no decir “¿cuál te gustó?, pues ni me acuerdo, todas sonaban igual”, es decir, que sea “me gustó esa que lleva la maraca, esa que lleva el órgano, el piano, las flautas”, que sean particulares, ese es el reto. Casi todos componen sobre la misma línea, es difícil ser muy ecléctico en la forma de las canciones y eso es lo que más me gusta, que tengan ese espíritu de experimentar y cambiar, eso es muy atractivo, para el oyente y para el músico. Me incorporé, Lisa llegó al mismo tiempo y seguimos.

 

E: ¿En qué lugar ensayan?

Eunice: Casi todo ha sido en “Altamira”, en la casa de Adrián.

Adrián: Casa de mi abuela, siempre se le tiene que dar el crédito: la profesora Feliciana Villalobos. El ambiente es bastante libre, mucho respeto, mi familia tiene esa esquina del mundo desde 1961 y los vecinos son los mismos, desde siempre, así que todos nos conocemos muy bien ahí. Estamos en una esquina, enfrente una secundaria, locales al lado, por eso, la calle es nuestra en las noches.

 

E: ¿Con qué frecuencia ensayan?

Adrián: Una vez a la semana, cuando recién empezamos era dos veces por semana, individualmente es difícil no tocar todos los días.

 

E: ¿Qué proyectos tenían antes de Adeumazel?

Eunice: Bueno, unos diez años antes, tocaba con una banda, pero nunca le pusimos nombre, tocábamos covers como de Black Sabbath, rock clásico, tocaba en un bar a mis catorce años, también toqué en “Total tan tan” con Lisa Jay, ella tocaba la guitarra, éramos un cuarteto de morras, ellas componían, con Sandra Velázquez, estaba super chingona esa banda. También Adrián y yo tocábamos música africana, entre los principios de Adeumazel y poquito antes, porque yo danzaba africano y nos reuníamos, como era un foro cultural en su casa, entonces ahí nos conocimos bien y empezamos él a tocar y yo a danzar, y después nos íbamos a la calle, a festivales, de ahí nos invitaban con más gente.

Adrían: Sí, definitivamente parte de lo bonito, del espacio que tenemos, donde ensayamos, es que antes era un espacio cultural, y pues ahí la conocí; hubo bastante exposición musical y cultural para mí, a una temprana edad, creo que eso tiene mucho que ver con la inspiración musical que tenemos, porque había de todo en la Casa Campay. Mi entrada a la música aquí fue el reggae, el ska y el punk: el reggae fue mi entrada al jazz, porque conocí a más gente tocando con una banda que se llama “Ajedrez ska”, me gustaba un chingo, con el Héctor y su hermanito, era música original, ska medio punk, medio reggae de repente, la mezcla típica, pues ahí empecé, y luego conocía un guitarrista que se hizo novio de mi hermana, y él tocaba con “Cartel de zion” ellos tocaban en el “Berlín”, cuando existía, era una banda de roots-reggae, él fue quien me enseñó algo de improvisación. El enamoramiento a la improvisación de una manera u otra te va a llevar al jazz y en un momento a mi no me gustaba, no lo entendía, era demasiado, pero ya después de un tiempo quería más de la posibilidad de improvisar.

 

E: ¿En qué lugares han tocado?

Adrián: En la república, desde Tijuana hasta la otra esquina del sur en Chiapas, tocamos en San Cristóbal, en CDMX, después nos fuimos a Guatemala, tocamos en la capital de Guatemala, en el lago Atitlán y en Xela, que están en Quetzaltenango, y en USA tocamos en San Diego, más al norte todavía no, es lo que sigue. El futuro es movernos hacia el norte y luego hay un plan para ir hacia La Paz, toda la península.

Eunice: Nada más que cuando nos fuimos de gira, nos fuimos con “Adriana Primavera” y traía como baterista, a nuestra ex-baterista Valentina Murguía, y pues tocaba con Adeumazel y con Adriana, entonces nos fuimos cinco músicos, dos bandas y ella se encargó de todos los contactos allá, como ya ha tocado bastante y es de Guatemala, pues llegó y dijo “vengo a tocar y traigo esta banda de Tijuana”, nos estuvo moviendo.

Adrián: Ella básicamente planeó la ruta de la gira.

Fotografía vía Facebook @Adeumazel

Fotografía vía Facebook @Adeumazel

E: ¿Adeumazel seguirá siendo independiente?

Adrián: Hoy en día, disqueras no hay muchas, es muy poco probable que pase algo así, lo hemos platicado muy poco, no es algo que he pensado, no es algo que necesariamente anhelo, tampoco de ser algo completamente conveniente me opondría, va.

Luis Valjean: Pero tenemos las canciones en spotify y en todos los medios donde se puede escuchar música, es un buen paso que acabamos de completar.

Eunice: En lo personal no sé si podría con el estrés, por tantas personas ahí involucradas.

Luis Valjean: Es que es diferente, le quita un poquito la esencia de lo que ahorita somos partícipes. Nosotros decidimos el lugar y el día.

Eunice: Aparte cada uno tiene su trabajo, tenemos libertad, pero…

Adrián: Sería desafanarse de la ciudad por tiempos indeterminados, la facilidad de irse por mucho tiempo sin tener que preocuparte por el status económico cuando vuelve uno de la realidad musical. Tienes que prepararte para poder hacer lo que te gusta, para poder regresar y caer en blandito.

Eunice: Sí, somos un poquito más libres al decidir las fechas, decir lo que no nos conviene, ir a nuestro ritmo. Todos tenemos una vida fuera de la música.

 

E: ¿Qué música escucha Adeumazel?

Eunice: Adrián y yo casi escuchamos lo mismo. Pero si elijo tres serían: Hiatus Kaiyote, Mei Tei Sho y Céu.

Adrián: Escucho muchas cosas; Eunice y yo somos pareja desde hace seis años y pues hemos convivido bastante, compartimos música. Me ha compartido música completamente nueva para mí y yo a ella. Pero sí son parecidos los gustos, si elijo serían: Snarky Puppy, Sayag Jazz Machine, Mingus y Wes Montgomery, esos se me vienen a la mente rápido. El hecho de que estudio música y la madre hace que escuche mucho jazz.

Lisa: Yo escucho música de mis abuelos (risas), y The Beatles y Frank Sinatra.

Luis Valjean: El género new age me encanta, escucho The Smiths, Fela Kuti, Serge Gainsbourg y Miles Davis.

Adrián: Por ahí alguien escribió algo así como “en los buenos tiempos la música buena se vendía, hoy en día la música es buena porque se vende”, y sí “video killed the radio star”, la neta. En el momento en que le pusieron algo visual a la gente, se le olvidó escuchar, eso es otra onda.

 

E: ¿Qué opinan del movimiento musical actual en Tijuana?

Eunice: A mí en lo particular, el movimiento que sí se está viendo activo, muchos son jóvenes, la neta, y no es que esté vieja ni nada, son de otro género muy ajeno a mi gusto. La neta muchas bandas que están surgiendo así y que se están yendo y esa onda, no me gustan, yo creo que los músicos que se la rifan están aquí, en la ciudad y están haciendo música, muchos de ellos ni tienen sus proyectos consolidados, están colaborando con muchos músicos y no se están yendo a ningún lado, aquí los encuentras en el Franz Praga, el Mamut, en el Horno, chambeando en la música; de los bajistas que más me gustan de aquí de Tijuana es Axel Tamayo, super buen músico, lo admiro mucho, El Gabo Nuñez, el Shino Perales, Edgar Amor, Julián Plascencia, también son buenos, Paco Barragán, Pete Vargas que ya ahorita no lo he visto tocar, pero también fue una de mis influencias con una banda que se llamaba “La Sonrisa Vertical” con Manuel Páez y Benjamín Gamez.

Adrián: De hecho esa banda, “La Sonrisa Vertical”, es una gran influencia para Adeumazel, efectivamente.

Eunice: Nos gusta apoyar a bandas aquí, a muchos amigos que tocan en bandas como “Lhabia”, “Entre Desiertos”, y esas bandas, pero que las escuche yo en mi casa la verdad no, voy a apoyarlos, a escucharlos en vivo, y a la vez me da gusto que estén saliendo, representando a Tijuana y que los conozcan, apenas van empezando, porque esas bandas no estaban cuando nosotros íbamos empezando, iniciaron hace poquillo.

Adrián: En los últimos seis años empezaron a surgir proyectos que tenían un nombre definido, una dirección, por ejemplo “Entre Desiertos” y “Jardín”, ambos con giras programadas.

Eunice: A pesar de que no somos bandas similares, aun así nos apoyamos, nos escribimos, por ejemplo “Angel Peralta Proyect”, allí van los morros, sí tienen potencial y eso está muy chido.

Lisa Jay: Hay alto potencial, la escena local siempre ha estado evolucionada, tengo como veinte años tocando, desde los catorce, pero siempre ha sido así, hay muy buenos músicos y pocos, los mejorcitos, se están yendo, y otros que la verdad…, bueno cada quien sus gustos, pero siempre ha sido así Tijuana, es lo bonito de aquí, o te quedas o te sales. Ahora hay muchas más propuestas, diferentes mezcolanzas, y luego vienen otros para acá.

Luis Valjean: Hay muchas tendencias, pero a veces veo que mucha gente promueve mucho de lo mismo, lo que pasa es que nadie se hace notar tampoco; sí, en mi opinión, creo que muchas propuestas coinciden con la misma idea, en cuanto a música, voz y todo, yo veo muchas bandas que quieren seguir una línea, tipo dos figuras que se me vienen a la mente ahorita: Cerati y Jumbo, quieren seguir esas mismas líneas de lo alternativo, no veo a alguien que proponga su voz real, todos como que quieren ser una influencia de eso, aunque se vale, pero muchos tienen una voz original que deberían de proponer, sus formas. Eso es lo que yo veo en la ciudad, si los escuchas y los analizas por un momento tienen eso muy directo, una línea marcada, es algo que a mí no me llama la atención. Me gusta alguien que cante diferente, ese es mi sentir.

Adrián: Algo que ha sido extraño, no tiene nada que ver con la música particularmente pero, el hecho de ser de acá, porque aquí nací, Tijuana tiene una fama medio exótica en el mundo, y luego cuando vuelvo, muchos me dicen que “soy de el otro lado”, eso es algo simbólico para el medio musical.

 

E: ¿En qué están pensando cuando componen? ¿Cuáles son las temáticas principales?

Adrián: Para cada rola hay algo que sucedió, qué estábamos haciendo, qué estábamos pensando…

Eunice: En qué posiciones, ¡ah, no, eso no!

Adrián: Casi (risas), mejor ella que yo ¡Rifado!

En su mayor parte, los nombres tienen que ver con la inspiración; si ves el disco, “Moon phase”, tenía una onda muy particular con la luna en ese momento, acababa de pasar por un estrés extraño, pues mi primera vez en Tijuana donde efectivamente algo me pasó con individuos que no eran policías, y es que siempre que he tenido malas experiencias ha sido con policías, y a mucha gente le decía en el otro lado, “no tienes de qué preocuparte en Tijuana, más que de los policías, son quienes te van a tumbar”, y un día subiendo a mi casa, demasiado tarde, yo solo, dos weyes con una fusca me tumbaron mis cosas, así que me tocó vivir eso y después de eso salió esa canción. Hay una de las rolas más nuevas, le quiero poner “La Frontera”, ya me tripeé las imágenes que irían con la música, así que definitivamente, con lo que estaba comentando anteriormente, la comparación de la vida de ambos lados de la frontera siempre ha sido algo extraño. La jornada diaria a través de la frontera, lidiar con gente que está ahí, diciendo “sí, ésta raya aquí la guardamos”, y ser quienes participan en cruzar la raya y lo que implica eso, todas son cosas super existenciales, maníacas, eres un animal en un planeta y aún así promovemos esta onda burocrática de papeles y números, tonterías. Anyway, eso tiene que ver mucho como tocamos, así como con nuestra música no te esperas cómo se va a acabar, cuándo aplaudirnos, a veces tenemos que decir “gracias” y la gente, ¡oh, ya! Una parte medio consciente en la composición de Adeumazel, desde al principio era eso, no darte para nada esa cadencia que te diera la certeza de que se acabó, ¿si me entiendes?, porque es más realista de esa manera, porque en la vida no sabes, cuando las cosas ya están, cuándo va a girar, un momento de tu vida puede determinar el curso de toda y es así algo a propósito, algo que sea como un reflejo real. Porque la música construida es una fórmula, va así, es maquilada, llena una expectativa que tienes, exactamente lo que estabas esperando es lo que sucedió y pues así no son las cosas, para nada. Como obra artística a veces se promueve esa falsedad, y la perfección, siento que se propaga una idea falsa.

Luis Valjean: Por eso parte de lo que me llama la atención de este proyecto es esa fusión entre lo orgánico y lo acústico, con el toque electrónico que ahorita exige la música moderna, lo vemos reflejado en muchas canciones, pero sin perder lo acústico, es así como me gusta participar en Adeumazel.

Eunice: Y también los nombres de las canciones siempre tuvieron algo que ver con nuestro entorno, por ejemplo “Sobre Piedras”, recuerdo que el intro es el bajo y  él está haciendo puros armónicos, y pues donde vivíamos estaba lleno de piedras y sentados con un bajo acústico ahí nació, también “La cueva”, dormíamos en un cuarto sin ventanas, entonces era la cueva, y ahí surgió la rola. Y la onda era que Adrián sabe más música que yo, hasta la fecha, y él me ha enseñado pues muchas cosas que yo naturalmente tengo la noción, pero no sabía lo que estaba tocando, pero sabía que era ahí, lo siento, siento que esa nota es la correcta, suena bien raro, pero me gusta lo raro; complementamos esa onda de la naturaleza que yo tengo y su conocimiento objetivo de la música, lo fusionamos, y fue una onda así super natural, así que componemos hasta que nos cansamos. Podemos tocar tres horas de música desde lo viejo hasta lo nuevo, entonces fue esa fusión, y pues el amor tuvo mucho que ver, porque hicimos ¡click! Al menos yo no tengo imágenes o estoy pensando “quiero lograr esto” cuando estoy tocando, sólo me voy guiando por mi sentir.

Adrián: El don. Eunice tiene un don y no nada más musical, artístico en general. Se le da casi todo.

Luis Valjean: Es que eso que menciona Eunice es muy  acertado, no todo tiene que ser técnico, mucha gente cree que para componer tienes que tener un conocimiento musical y a veces parte de las esencias que realmente tienen más efecto son las orgánicas, y a lo mejor técnicamente no es válido lo que estás haciendo, y mucha gente no se atreve a hacerlo porque dicen “esto no está bien cuadrado, esta estructura no es aceptada”. Eso es lo importante en Adeumazel, que Adrián es muy técnico para componer y Eunice es muy orgánica, igual yo que no tengo mucha estructura.

Lisa Jay: Yo trato de darle estructura, pero a la vez no puedo, también me salgo. Trato de darle una redondez, pero es raro al final.

Adrián: Lisa trajo una esencia más virtuosa, como es más rocker, eso implica muchos redobles y tienes muchas capacidades que aportan.

Lisa Jay: Aparte yo escuché a todos los bateristas anteriores de Adeumazel. A Gibrán, a Meño, a Vale, que me impresionó muchísimo y con todo eso ya tenía una base.

Luis Valjean: Yo vi reflejado en su música parte de lo que me gusta hacer, por eso surgió rápido. Ellos tienen un trabajo muy bien hecho ya, entonces no podías ensuciar su trabajo, se tenía que cuidar eso, hasta la fecha lo sigo haciendo, porque ellos proponen la columna vertebral de una canción y yo le voy dando un poquito de color y brillo, atmósfera y arreglitos. Así funciona, cada quien es distinto, sino chocaríamos.

Lisa Jay: Cada quien da su punto de vista, con cordialidad, nada más el otro día le aventé una baqueta a Adrián (risas), pero ya, es todo.

Eunice: Me encanta eso, que tengamos voz, la libertad de hacer.

Fotografía vía Facebook @Adeumazel

Fotografía vía Facebook @Adeumazel

E: ¿Alguna anécdota que quieran compartir?

Eunice: A mí me pasó algo bien feo, fue cuando estábamos con Gibrán en el Medusa, me comí un brownie y me explotó en la segunda rola, y no pude tocar, pero seguía tocando, tuve que improvisar las rolas porque estaba perdida.

Adrián: ¡Fue una cosa increíble! Esa noche andábamos en esa frecuencia, fue una cosa super chingona, por la improvisación, si de por sí estábamos frente a un público completamente nuevo, nunca nos habían visto, no teníamos conocidos ahí y los ojos estaban muy fijos y críticos sobre nosotros, y llegamos a tocar, lo bueno es que no teníamos nada grabado, ellos no tenían una expectativa, porque fue una cagasón a nivel macro (risas), tocamos una rola, “Antes de”, esa primera rola salió hermosísima, y a la mitad de la segunda rola, extrañamente todos sentimos lo que estaba sucediendo, ¡se estaba cayendo! y entre todos tuvimos que parar, pero coordinados como si así se acabara la rola, la mirada de medio “what the fuck” entre nosotros por lo que estaba pasando, y también la misma gente, y bueno cuando una rola se acaba bien se nota en las caras de los músicos, pero creo que todos veían nuestras caras de un “gracias” muy forzado al finalizar. No pudimos terminar ninguna canción, pero eso sí todas las acabamos juntos, en unísono, completamente improvisado. Pudimos mantener una bola de nieve cayendo, y de repente ¿ya paró?, ¡nadie la toque, ahí está!, “déjalo y aléjate lentamente”, vámonos.

 

E: ¿Qué tips nos dejan para los que van iniciando en la escena musical?

Lisa Jay: En general, yo sigo en eso y no me doy por vencida, esa es una, y la segunda es si eres zurdo usa la derecha y si eres derecho usa mucha la izquierda, para bateristas (open hand), es lo único que puedo decir.

Adrián: En cuanto a la guitarra, estirarse antes de tocar, estar caliente antes de subirse al escenario, por eso existe el backstage, preparar y calentar las manos bien antes, creo que eso es de lo más importante.

Eunice: No comer brownies, antes de.

Adrián: Ser persistente, en lo que es el negocio musical, requiere mucho de eso, no rendirse, y segundo, esto, sentarse frente a alguien y no simplemente dejar los medios de comunicación a la tecnología, porque hay muchas cosas que se pierden en los mensajes por internet, uno siempre se da cuenta si encaja con alguien, sea tocar , o colaborar como promotor, estar cara cara, escucharse, porque hay mucha comunicación que no es verbal. Uno frente a otro, que se una la gente. Y algo que no me gusta, es que hay un género-racismo-musical, en cuanto a festivales, muchos promotores, que promueven lo mismo, una tarde entera de un mismo género y eso es ser excluyente. Que se integren todos los géneros, juntos, porque poniendo esa barrera de géneros estás poniendo una barrera entre ti y otras personas y la música es interpersonal, no eres tú solo.

Eunice: No conformarse con lo que uno hace. Abrazar otras cosas. Haz lo que te late, si es lo que te gusta, te nace y te nutre el hacerlo, entonces sigue haciendo eso, no pienses si a alguien más le va a gustar. No le tengas temor a lo que haces. Y conocer tu instrumento, estudiarlo, dedicarle quince minutos diarios tan siquiera, irte más lejos y así aprender a hacer música distinta. Simplemente, si estudias te vas a dar cuenta que hay mucho más, te vas a abrir una gama, para salir fuera de la caja.

Luis Valjean: Que cada quien transmita su esencia, necesitamos más gente de esa, que transmita su esencia y si es extraña, ¡transmítela!
Eunice: También aprender a ecualizarse, si no tienes un ingeniero de audio, salte del escenario y conviértete en público-músico, escúchate y critícate.

 

ERIZOS, ellos son Adeumazel y ahora los podemos escuchar en todos los medios musicales que existen a la fecha, dale click acá ¡Están todas sus rolitas esperándote! www.adeumazel.com

o por acá si tienes Deezer

o si tienes Spotify 

 

También te invitamos a su próxima fusión instrumental, este jueves 22 de Septiembre en el Mamut a las 9 PM.

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